Las autoridades nigerianas investigan las causas del accidente el domingo en Abuya, en el que supuestamente el piloto de un Boeing 737-200 despegó sin permiso, siniestro en el que murieron 98 personas y al menos siete lograron salvarse, según los últimos datos oficiales.
El Gobierno de Nigeria, que ha decretado tres días de luto, trata de esclarecer los motivos por los que presuntamente el piloto desobedeció la orden de permanecer en tierra hasta que pasara una tormenta, según la versión de las autoridades aeronáuticas.
El Boeing 737-200 de la compañía local ADC despegó de Abuya, la capital del país, con destino a la población de Sokoto, en el norte, pero un minuto después de levantar el vuelo se estrelló a dos kilómetros del aeropuerto y fue pasto de las llamas.
El presidente nigeriano, Olusegun Obasanjo, ordenó un duelo oficial de tres días, a partir de hoy, mientras que en la provincia norteña de Sokoto el luto se prolongará durante seis días, según fuentes oficiales.
EN MEDIO DE TORMENTA
Las autoridades de aviación civil indicaron que la aeronave, que llevaba 100 pasajeros y cinco tripulantes, despegó en medio de una tormenta sin la autorización de la torre de control.
Otros dos aviones que recibieron la orden de esperar en tierra hasta que mejoraran las condiciones, sí respetaron la decisión de la torre, pero no así la aeronave de ADC.
El vuelo había comenzado en la localidad de Calabar, en el sudeste del país, tuvo una parada en Lagos, la ciudad más poblada y capital económica del país, y desde allí se dirigió a Abuya, con destino final Sokoto.