- Después de tres defensas exitosas de su corona supermosca de la FIB, Luis Pérez vuelve a la acción el próximo sábado
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Segunda defensa del título en menos de un año
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Notas Relacionadas > Ver Infografia > Los viejos seguidores del boxeo profesional, cuestionan constantemente la poca actividad de los boxeadores actuales, en especial de los campeones mundiales, que a duras penas hacen una o dos defensas de su corona en los 12 meses calendario.
Por esa razón, el nicaragüense Luis Pérez no debe fallar en su defensa de este sábado 4 de noviembre en Phoenix, Arizona, cuando enfrente al mexicano Ricardo “Chapo” Vargas, en su cuarta defensa de la corona supermosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y lo más importante, la segunda en el mismo año.
El pasado seis de mayo, mientras Ricardo Mayorga era vapuleado por Oscar De la Hoya en Las Vegas, Nevada, Pérez enfrentó muchas dificultades para superar al ruso Dimitri Kirilov, en Worcester, Massachussets.
Aunque muchos aficionados que presenciaron el combate cuestionaron el fallo y los narradores de la cadena Showtime vieron vencedor a Kirilov, la verdad es que Pérez hizo lo suficiente para regresar con esa corona del mundo.
No fue su mejor presentación, en peleas de título, pero sí acumuló los méritos suficientes para mantenerse como el único campeón nicaragüense de la actualidad, después que Mayorga perdiera el cinturón superwelter del CMB ante De la Hoya.
A lucir mejor
Uno de los aspectos que deben favorecer a Pérez en esta presentación frente a Vargas, es que tomó un poco más en serio su preparación para esta defensa.
Incluso, el pasado 12 de octubre se marchó a un campo de entrenamiento del promotor estadounidense Don King, cerca de Cleveland, en Ohio.
Su entrenador Reynaldo Mendoza lo acompaña en esta preparación, al igual que Rosendo Álvarez, quien tenía previsto apoyarlo en las sesiones de guanteo.
Aunque inició sus entrenamientos en Nicaragua, ciertamente estas semanas en Estados Unidos no son la cantidad de tiempo que emplean en afinar su preparación, campeones como Oscar De la Hoya, Erik Morales o Marco Antonio Barrera, que pasan hasta dos meses concentrados en campos de entrenamiento de Los Ángeles y México.
Sin embargo, no puede pasar desapercibido este interés de Pérez por llegar en mejores condiciones físicas y técnicas, después de esa difícil presentación ante Kirilov, un rival que pudo haber vencido con más facilidad si hubiera llegado al cien por ciento de sus condiciones.
Las tres defensas
Pérez ganó el título supermosca de la FIB en enero del 2003, cuando derrotó al venezolano Félix Machado en una gran presentación, porque tomó esta oportunidad de título apenas dos semanas antes.
Machado no tenía rival para esa defensa en Washington D.C. Pérez fue llamado de última hora por la empresa de Don King, y el resultado fue una estruendosa victoria que le permitió convertirse en el sexto campeón en la historia del boxeo pinolero, apenas dos meses antes que Eduardo Márquez fuera el séptimo y último.
En diciembre del mismo año, después de pasar 11 meses en el congelador, Pérez hizo su primera defensa de la corona ante el mismo Machado, ganando claramente en doce asaltos.
Esta presentación de Pérez fue más contundente. Se pensó que aseguraba más presentación bajo el alero de Don King, pero lamentablemente volvió a ser enviado al congelador, pasando 16 meses sin realizar ninguna defensa.
Fue hasta el 30 de abril del 2005 que a Pérez nuevamente le tocó volver a los entarimados. Lo hizo en el majestuoso Madison Square Garden de Nueva York, noqueando en seis asaltos al colombiano Luis Bolaño, un rival que no significó ningún inconveniente para mantenerse como titular de la FIB.
Después de esta pelea, mientras lo atendían por una serie de dolores sufridos en su puño derecho, Carl King, hijo del promotor Don King, le propuso pelear apenas tres semanas después.
La oferta parecía un sueño. Cualquiera la tomaba en ese momento, pero Pérez y su equipo la descartaron porque no había seguridad en el real estado de salud que tendría por esos dolores en su puño derecho.
Pero la historia se repitió. Pérez no volvió a pelear en un año.
Lo hizo hasta el 6 de mayo de este 2006, cuando superó a Kirilov en una dura pelea, ganando en un difícil combate porque uno de los tres jueces lo vio perder.
En esta ocasión no tuvo que esperar tanto tiempo. El sábado, nuevamente defenderá ante el mexicano Ricardo “Chapo” Vargas, un experimentado peleador que debe superar si en realidad llega en plenitud de condiciones y descifra a un mañoso rival que seguramente le dará muchos problemas con su boxeo escurridizo.
El reto está planteado.
Veremos si cumple con su objetivo y se mantiene como el único campeón pinolero de la actualidad.