- En la celebración de los ahuizotes participaron más de 3 mil personas, entre disfrazados y espectadores
Corresponsal/ Masaya
La algarabía y emoción embargó a los masayas en la fiesta de los Ahuizotes, que realizan en honor a su santo patrono San Jerónimo.
Ahuizotes viene del Nahualt y significa “espantos de agua”. La historia nos remite a la Laguna de Apoyo, cuando los aborígenes cansados de los abusos que cometían en su contra los españoles, se disfrazaron de espantos para intimidar a los colonizadores y poder huir.
Actualmente esta tradición es un pilar para preservar nuestras raíces culturales y demostrar con hechos que los nicaragüenses no tienen nada que envidiarle a las costumbres extranjeras como Halloween, festividad que ha venido a tergiversar nuestras expresiones artísticas, expresó Osman Flores, uno de los participantes.
En esta actividad cultural destacan personajes como: “El brujo”, “La Cegua”, “El Diablo”, “La Mocuana”, “La Taconuda”, “La Muerte” y “El Padre sin Cabeza”.
También existen accesorios específicos y tradicionales que deben usar los participantes, que representan a estos personajes, como trinchantes (tenedor para diablo), guadañas (hachas para la muerte), y cadenas. Estos simbolizan los instrumentos con que torturaban y mataban a los aborígenes.
El desfile de los Ahuizotes sale a las 8:00 p.m de la Plaza Magdalena y posteriormente realiza un recorrido por el interior de Monimbó, la Calle del comercio, Plaza San Jerónimo y el parque central, hasta culminar a la media noche en la Plaza Monimbó.
Durante esta actividad los participantes caminan y bailan al son de los chicheros.