- Sus ex compañeros afirman que él controla todo en el FSLN
Antiguos compañeros de armas de Daniel Ortega Saavedra han visto en éste un proceso de “involución”, y aseguran que se ha convertido en una persona que controla todo movimiento interno del partido por desconfianza.
Hasta lo comparan con Francisco Franco, el dictador de España, por esa dirección “familiar” que tiene sobre la organización política.
“El problema de Ortega es una obsesión por el poder, sin duda alguna, no hay otra manera de explicarlo”, dice Víctor Hugo Tinoco, ex vicecanciller del gobierno sandinista y actual candidato a diputado nacional del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
“Él no se entiende como un líder respaldando a otros candidatos. Si él es líder, él tiene que ser el candidato, es su lógica”, agregó Tinoco.
Tinoco reconoció que en 1990, cuando el Frente Sandinista sufrió su primera derrota electoral, ese partido tenía e hizo un patrimonio, el cual desapareció y en muchos casos pasó a ser patrimonio personal, aunque evitó señalar a manos de quién o quiénes pasó.
El antiguo miembro de la Dirección Nacional del Frente Sandinista, Víctor Tirado López, considera que Ortega se parece mucho a Francisco Franco, “el generalísimo” que se apoderó de España.
“Yo hasta lo veo como a Franco, el dictador de España, tiene esos rasgos, ahora hace alianzas con jerarcas de la Iglesia, igual que Franco”, sostuvo Tirado.
“Es un caudillo que se arraiga a la población más empobrecida”, agregó.
“Él está preparando la sucesión con sus hijos, veamos la realidad, todas las cosas del Frente las está controlando la familia Ortega Murillo”, asegura Tirado López.
“La tesis de gobernar desde abajo es una idea de él. Salió de su creencia, porque él no aceptaba la derrota, y después vinieron las asonadas y seguramente creía que se iba a caer el gobierno. Ahí empezó otra personalidad de Ortega, la de volver a ganar el poder. Empieza a erigirse en el jefe del Frente, empieza a hacer a un lado a quienes le cuestionaban, no los separa de una sola vez, fue eliminando poco a poco”, explicó Tirado.
El ex miembro de la cúpula del FSLN cree que Ortega “vive, y creo que no duerme, viendo al Frente Sandinista, que no se le vaya nadie, está pendiente: cómo amaneció esto, aquello, la cuestión electoral; él vive en eso, tiene una obsesión por el poder que le pierde la perspectiva”.