(FOTOS/LA PRENSA/U. MOLINA/FOTOARTE/E. ESPINALES GUIDO.)

Gente punk

Los punk van por la vida con el pelo parado, gruesas cadenas, pinchos y remaches en su vestimenta, generalmente negra. Quienes los ven piensan que son jóvenes que quieren llamar la atención, pero los punkeros aseguran que lo suyo, más que una moda, es una filosofía de vida [doap_box title=»Símbolos punk» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La utilización […]

  • Los punk van por la vida con el pelo parado, gruesas cadenas, pinchos y remaches en su vestimenta, generalmente negra. Quienes los ven piensan que son jóvenes que quieren llamar la atención, pero los punkeros aseguran que lo suyo, más que una moda, es una filosofía de vida
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La utilización de calaveras y el símbolo nazi son una forma que los punk utilizan para provocar a la sociedad.

También usan botas para burlarse de los militares y los broches representan resistencia y rebeldía.

La cresta o mohawks representa a la tribu de los mohicanos que fueron extinguidos al luchar ante el imperio inglés.

Algunos utilizan corbata como símbolo de la sociedad contra la cual luchan.

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Antítesis de “los fresas”

El Punk es un movimiento musical que nace en la década del setenta. Liz Light, de 41 años, trabaja para el Nicaragua Solidarity Campaign (Comité de Solidaridad de Gran Bretaña), y desde que tenía catorce años se identificó con el punk. Vivía en Gales, Gran Bretaña, uno de los países iniciadores de este movimiento.

En ese entonces el punk estaba en pañales, pocos entendían que estos jóvenes se quejaban en contra del sistema conservador y el consumismo. Por eso vestían ropa no convencional y tenían un aspecto distinto.

El término “punk” en inglés no tiene un significado claro, pero tiene una connotación despectiva. Por el mismo hecho de que los jóvenes se vestían diferente, la gente los empezó a llamar de esta manera.

Este movimiento llegó a Nicaragua a inicio de la década del noventa y según Dorian Serpa, uno de sus seguidores en el país, el punk no es una moda sino más bien una forma de vida. El uso de accesorios como las calaveras o las cosas puntiagudas que crean visualmente conflictos a la sociedad, son utilizadas a propósito para causar impacto.

EL LOOK

Cualquier persona que decide sumarse a este movimiento adopta un estilo diferente. Algunos optan por pararse el pelo, otros por hacerse pavas y hasta raparse, pero lo que no falta nunca es un piercing o perforación en cualquier parte del cuerpo.

Samantha Ruiz, de 16 años, se viste punk porque quiere ser diferente. Y según ella, lo más difícil es luchar contra los prejuicios de las personas que discriminan a los punk porque piensan que son drogadictos y vagos.

Sin embargo, al preguntar en la calle qué opinan del punk, la gente dice que cada quien tiene su forma de ser, a pesar de que hacían gestos de desaprobación. Lucila Cordero, estudiante de mercadotecnia, expresó que los punkeros lo único que quieren es llamar la atención porque rompen las reglas de vestimenta establecidas en la sociedad.

Ser un punk cuesta dinero. Unas botas punk pueden costar igual o más de lo que se paga por una marca reconocida. Según Dorian, quien dirige la tienda AK47, especializada en artículos punk, el punk es como una antítesis de “los fresas”.

LA MÚSICA

Los verdaderos punkeros no gustan de la música comercial, sino que escuchan grupos clásicos o que no son tan consumidos. Algunos toman como referencia del punk al grupo californiano Blink 182, pero según Dorian, la música es cuestión de cada quien.

No tienen un sitio definido donde se reúnan pero la mayoría convergen en conciertos cuando hay alguna presentación de una banda punk.

El punk que surgió como un solo género musical, con los años se ha dividido en distintos subgéneros como gothic-punk, pop-punk, happy-punk, hardcore, los cuales dependen de la agresividad, el romanticismo y la combinación con otros instrumentos en el ritmo.

Para Liz, lo que más le motivó en convertirse en punk fue encontrar en ese movimiento una ideología de promover el apoyo entre la gente. Por eso vive en Nicaragua desde 1989 y aunque ya no vista de negro ni lleva los pelos parados pintados de todos los colores, lleva al punk en su corazón.

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