- Chris Carpenter abre hoy (6:33 p.m.) contra Jeremy Bonderman
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En Series Mundiales, como es natural, la presión se intensifica. El tiempo parece recortarse y la urgencia por ganar golpea las narices, como si no hubiera mañana.
Con el Clásico del 2006 equilibrado 1-1, vencer en el tercer juego, tiene un gran significado, quizás decisivo.
Tony LaRussa, el manager de los Cardenales, utilizará hoy (6:33 p.m.) a su mejor brazo, el derecho Chris Carpenter, ganador del Cy Young en el 2005, y un ganador de 15 juegos con la segunda mejor cifra de la Liga Nacional en efectividad, 3.09 en 221.2 entradas.
Después del recital de Kenny Rogers, el timonel de los Tigres, Jim Leyland, enviará a la trinchera al derecho de 24 años, Jeremy Bonderman, quien ganó 14 con una efectividad de 4.08.
De acuerdo a los resultados recientes: victorias de Bonderman sobre Yanquis y Atléticos en sus dos aperturas, y tres triunfos de Carpenter, dos sobre San Diego y uno frente a los Mets, quienes lo derrotaron en su última salida, hacen ver a los abridores de hoy bastante parejos.
Las Series Mundiales están llenas de derrumbes y crecimientos monticulares imprevistos. No, no hay que tirar las cifras y las referencias inmediatas a la basura, pero no son totalmente precisas, como lo indicó claramente el primer juego, con el terriblemente sospechoso Anthony Reyes, superando a Justin Verlander, una de las sensaciones de la temporada.
De acuerdo a los cálculos previos, Detroit era superior en casi todo, exceptuando el bateo central. Se decía que los Tigres tenían un mejor infield, un pitcheo abridor más consistente, un relevo más enérgico, una parte de arriba del line-up más agresiva, y un catcher más catcher.
La figura ofensiva ha sido Carlos Guillén con 5 hits en 7 turnos, y el mayor punch lo ha proporcionado Craig Monroe con dos jonrones, pero San Luis tiene a Albert Pujols, posiblemente el más temido bateador de las Mayores, con permiso de Ryan Howard y David Ortiz, y también a Jim Edmonds y el restablecido Scott Rolen.
El bateador sumergido es Pujols con sólo 167 puntos, limitado a sólo un hit, que fue jonrón de dos carreras. Ty Cobb y Ted Williams también atravesaron Series Mundiales de bateo miserable.
Pese a esa pérdida de ritmo, nadie va a subestimar a Pujols.
Después de dos juegos, no hay pistas claras para la tercera batalla. Una derrota no va a ser Waterloo para Leyland o LaRussa, pero te coloca debajo de las suelas de los botines del otro, y eso, siempre es terriblemente incómodo.
Menos mal que los de San Luis sólo verán una vez más al inspirado Kenny Rogers abriendo en contra. Una tercera posibilidad sería como la de Randy Johnson en el 2001, funcionando como relevista en caso de emergencia en el séptimo juego.
Pero eso, todavía está distante. Está programado para el próximo domingo. Lo clave es que puede ocurrir hoy con Carpenter enfrentando a Bonderman.