- Correa asustó a los electores con discurso radical, dicen analistas
Análisis noticioso de AP QUITO
El espectacular ascenso del magnate bananero, Álvaro Noboa, y la abrupta caída del izquierdista Rafael Correa, que avanzaron a una segunda ronda electoral, fueron la gran sorpresa de las elecciones presidenciales, y los analistas anticipan una aguda confrontación política y una campaña violenta.
El primer lugar de Noboa tomó por sorpresa a los ecuatorianos, pues se daba por descontado que Correa ganaría por amplio margen, y que en segundo lugar sería disputado por Noboa y León Roldós.
Entre las explicaciones de este fenómeno están la polarización de las fuerzas políticas, entre izquierda y derecha, así como errores estratégicos de Correa y el discurso populista y práctico de Noboa.
El consultor político Jaime Durán explicó a la AP que mucha gente que votaba por Correa, “quería una sociedad distinta, pero no una sociedad de izquierda, cuando Correa habló de Evo Morales, de (Hugo) Chávez, cuando habló de la revolución bolivariana creo que asustó a sus electores”.
“Ello ocasionó dos consecuencias: perdió unos pocos votos (y) logró que mucha gente que estaba votando por Cynthia (Viteri) o por (León) Roldós se asusten y voten por Noboa que fue el candidato que dijo ‘no creo en eso, creo en la derecha, creo en la empresa privada, romperé con Venezuela’. Se fue (esa gente) al otro extremo y capitalizó el miedo que provocó Correa”, agregó.
El analista Alexei Páez dijo a la AP que “hay una polarización de fuerzas, porque aquí se juega mucho, se juega el control (del Estado) por parte de un sector de la derecha ecuatoriana, de Noboa ( …) por otra parte está una candidatura de izquierda radical, que tampoco aparece coherente con la realidad ecuatoriana”.
Vaticinan campaña violenta
“La candidatura de Correa lo único que puede hacer es radicalizar y llevar (la campaña) a una situación de confrontación no sólo discursiva, sino que la misma dinámica de la campaña va a llevar a una situación potencialmente de agresión física, potencialmente eso puede suceder”, señaló.
“La sensatez, no creo que prime en esta segunda fase de la campaña presidencial”, añadió.
Durán advirtió que “ vamos a una campaña violenta, dura, Correa es una persona que no sabe perder, está alegando que ha habido un fraude y eso es una cosa absurda; Noboa es una persona temperamental y creo que al haberse cerrado las posiciones ideológicas, ésta va a ser una campaña violenta dura … no me parece bueno para la democracia.”
Para el catedrático y analista Simón Pachano, Correa tenía un discurso “que se agotaba, porque era un discurso basado sobre todo en intangibles: la reforma constituyente, la reforma política, el nacionalismo, soberanía, que no llamaba la atención a la mayor parte de los electores”.
Del otro lado, dijo a la AP, estaba Noboa con ofertas populistas como dar empleo, arroz, casas, hospitales y otras dádivas, que calaron entre la población pobre.