- Sospechosos de terrorismo no tendrán habeas corpus
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El Presidente de EE.UU., George W. Bush, firmó ayer la controvertida ley que autoriza duros métodos de interrogatorio y crea tribunales militares para juzgar a sospechosos de terrorismo, como los que están detenidos en Guantánamo (Cuba).
El mandatario aseguró que la nueva norma es una “pieza clave” en la lucha contra el terrorismo. La oposición del Partido Demócrata y las organizaciones de derechos humanos por el contrario la consideran una herramienta que autoriza la tortura y la detención indefinida de personas contra las que no se han presentado cargos formales.
La llamada “Ley de Comisiones Militares” ayudará “a salvar vidas” y a garantizar la seguridad del país, aseguró Bush en una ceremonia en la Casa Blanca, rodeado por los principales miembros de su gabinete, congresistas y mandos militares.
Muy duras son las críticas de las organizaciones civiles, como el Centro para los Derechos Constitucionales, un grupo de derechos humanos que denuncia el duro golpe a la democracia que supone la nueva normativa.
Es una ley, según esta organización, que “otorga poder al Presidente para autorizar la tortura y mantener en prisión a alguien de forma indefinida”.
Para la Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU), representa “una de las peores medidas promulgadas en la historia de EE.UU.”.
La legislación tampoco gusta a algunos grupos religiosos, cuyos seguidores se han manifestado ante la Casa Blanca.
Las mayores críticas a la ley se centran en que no incluyen el derecho de los extranjeros detenidos como sospechosos de terrorismo a presentar un recurso de habeas corpus, un derecho internacional por el que se puede cuestionar la ilegalidad de una detención, así como las condiciones y malos tratos que se hayan podido sufrir.
El texto protege a los detenidos de abusos flagrantes durante los interrogatorios, como puede ser la violación o el trato “cruel e inhumano”, pero no requiere que puedan contar con un abogado.
El Presidente se ha visto obligado a pedir al Congreso que preparase esta normativa, después de que en junio pasado el Tribunal Supremo fallara en contra de los tribunales militares establecidos por el Pentágono en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba).
El Supremo consideró entonces que esos tribunales violaban tanto las leyes estadounidenses como el derecho internacional y dejó en manos del Congreso la tarea de elaborar una ley sobre el trato y enjuiciamiento de presuntos terroristas.