Los analistas Sergio Ramírez y Emilio Álvarez Montalbán, además del embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, coincidieron ayer en que existen grandes posibilidades de una inédita segunda vuelta electoral en Nicaragua.
“Creo que sí, yo veo una segunda vuelta, muy difícil que haya una decisión en primera vuelta”, dijo Ramírez.
En tanto, Álvarez Montalbán indicó que los resultados que arrojará una encuesta que se realiza en la actualidad, podrían definir a “la pareja finalista”.
Para Trivelli, la presencia de los cinco candidatos presidenciales incrementa las posibilidades de la segunda vuelta electoral.
Álvarez, al comentar el actual proceso electoral, resaltó las causas por las cuales la votación del cinco de noviembre es igual o más importante que la celebrada el 25 de febrero de 1990.
“Hay dos proyectos muy claros, el que está unido a una concepción caudillesca del Estado y otro proyecto que está por una valorización ciudadana. La democracia acepta la disidencia, la diversidad, el pluralismo, lo que no acepta es el autoritarismo y los valores que lleva en sí el caudillo, como es el personalismo, el culto a la personalidad, el cortoplacismo, que no mira más allá de sus narices; el patrimonialismo, que fomenta la corrupción de los funcionarios; el sentido mágico de la vida, que les impide actuar con racionalidad”, concluyó Álvarez.