(FOTOS LA PRENSA/M. GARCÍA)

“SI NO SE DESARROLLA EL DEPORTE, LO HACE LA DROGA”

Edén Pastora Gómez considera que si gana las elecciones del 5 de noviembre, en un posible Gobierno dirigido por él, la actividad deportiva contaría con mucho respaldo porque conoce la problemática deportiva desde sus raíces, al considerarse un gran atleta desde su época colegial EDÉN PASTORA GÓMEZ, CANDIDATO PRESIDENCIAL DE AC Pintoresco en sus respuestas, […]

  • Edén Pastora Gómez considera que si gana las elecciones del 5 de noviembre, en un posible Gobierno dirigido por él, la actividad deportiva contaría con mucho respaldo porque conoce la problemática deportiva desde sus raíces, al considerarse un gran atleta desde su época colegial

EDÉN PASTORA GÓMEZ, CANDIDATO PRESIDENCIAL DE AC

Pintoresco en sus respuestas, porque siempre contesta con algo ocurrente. Sin pelos en la lengua, pero especialmente con una aparente amplia visión de cómo debería funcionar el deporte en Nicaragua.

Así luce Edén Pastora Gómez, el legendario Comandante Cero, el candidato a presidente del partido Alternativa por el Cambio, que siempre aparece en las encuestas como el aspirante con menos opciones de imponerse en las elecciones presidenciales del 5 de noviembre próximo.

Si gana las elecciones, Pastora promete un cambio sustancial en la política deportiva.

Como todos los políticos en campaña, prometió más apoyo, más respaldo a la actividad atlética, algo que da por un hecho en vista que, según él, fue un apasionado de los deportes cuando cursaba su secundaria en el Colegio Centroamérica de Granada, en la promoción del 50 al 57.

“Lo que uno ha sido, en sus acciones repercute”, dice Pastora, cómodamente sentado en su sencilla oficina ubicada en su casa de habitación, en Managua.

“Yo fui un gran deportista, un gran atleta. Jugué beisbol, futbol, practiqué el boxeo, la lucha libre, karate, levanté pesas, corrí 100, 200, 400, 1,200 metros. En la natación ya no se diga…. Todos los de mi tiempo como Polidecto Correa, Alfonso Robelo, José Francisco Cardenal, Raúl Cabrales, recuerdan que yo era atleta. Eso lo voy a proyectar en mi Gobierno, eso influye en las actitudes de los hombres”.

¿Concretamente qué planea en un posible Gobierno dirigido por usted?, le preguntamos entrando en materia.

Depende del dinero que tenga voy a planear. No voy a planificar sin dinero, pero sé que en Nicaragua si no se desarrolla el deporte, se desarrolla la droga. Sé que en cuerpo sano, mente sana, espíritu sano. Sé que el deporte en todos los pueblos desarrollados es vital, porque con el deporte se mide la salud, alimentación, el estándar de vida. Por eso es que los países desarrollados son los que ganan más medallas, no porque tengan cuerpos superiores o sean razas superiores, sino porque están mejor alimentados y por ende tienen mejores atletas.

En mi Gobierno voy a procurar que cada distrito tenga su estadio, cancha de beisbol, futbol, basquetbol. Pero también estoy muy interesado en promover el deporte en los barrios, no solo en los colegios, y para nuestros campesinos, que son grandes beisbolistas. En el campo se pierden muchos peloteros de Grandes Ligas.

Yo estoy seguro que el presidente que más asistirá al deporte se llama Edén Pastora, porque fui un gran deportista, fui atleta en mi época colegial y un alpinista en la montaña (en la guerrilla) y por eso soy un viejo sano, fuerte.

¿Usted nota desinterés de este Gobierno por el deporte?

De éste y del anterior. Yo en cambio, cuando he podido he apoyado el deporte. Por ejemplo, conseguí ayuda para los beisbolistas que fueron a un torneo en Colombia y clasificaron al Mundial. Yo esa oportunidad les conseguí 7 mil dólares, después de otros 2 mil y mil, todo lo conseguí con un amigo mío.

Esa clasificación al Mundial, gracias a su respaldo, sirvió después para que Devern Hansack se luciera el año pasado en el Mundial de Holanda, para conseguir una firma profesional y llegar a las Grandes Ligas.

Ya ves, eso no lo sabe la gente. La gente no sabe que yo cuando he podido, con mis raquíticos recursos económicos, he ayudado. Y yo tengo relaciones internacionales como para ayudar al deporte consiguiendo canchas, con organismos y otros pueblos amigos.

¿Cómo planea una dirección del Instituto de Deportes?

Lo haría con un verdadero Ministerio de Deportes, que funcione de verdad, que promocione el deporte con un buen presupuesto, que lo vamos a sacar cuando reduzcamos el número de asesores del Gobierno, porque aquí los políticos pagan sus compromisos con asesorías, ganando 5, 7 y hasta 10 mil dólares mensuales. Son 7,200 asesores los que hay en el estado y eso lo voy a parar.

¿Quiere decir que daría más fondos para el deporte?

Es que sin dinero no se hace nada.

Se critica mucho a la dirigencia del beisbol de Nicaragua, ¿qué piensa de ellos?

Está mal porque no hay motivación para los deportistas, por parte del Estado y de las instituciones privadas. Hay que motivar a las instituciones privadas para que mejoren el deporte, igual los colegios, universidades. Tienen que haber ligas, incorporando al Caribe. Yo tengo un amigo, un hermano, muy conocedor de esto, como Martín Madriz, que podría ser uno de ellos dirigiendo el deporte. Yo estoy convencido que en Nicaragua hay que desarrollar el deporte para parar la droga.

¿Ha pensado en infraestructura?

Definitivamente, yo tengo amistades para conseguirme estadios en cada municipio de Managua. Tengo relaciones, levanto un teléfono, le pido a un amigo: ayudame; y me suelta 50 mil dólares. Puedo conseguir apoyo para estadios en toda Nicaragua.

¿Entonces sería prometedor para los deportistas que usted gane las elecciones?

Tenelo por seguro, porque yo llamo a España, Francia, México, Venezuela, amigos míos, instituciones, millonarios. Aquí millonaria es la Corporación Pellas, allá un solo hombre tiene todo lo que posee la Corporación, como Álvaro Garza Cantú o Galindo que hizo el Metro de México. A esos les pido un estadio para un Distrito de Managua y me lo hacen para eliminar este armatoste de Managua (el Estadio Nacional) que tiene unas torres oxidadas, que se pueden caer en cualquier momento.

¿Qué tipo de respaldo tendrían instituciones deportivas como el Comité Olímpico?

Lo primero que haría es analizar si son las mismas personas, si es lo mismo de siempre, porque yo soy partidario de los cambios, de las transformaciones. Soy partidario del cambio porque algunos en el Comité Olímpico tienen 20 ó 30 años, y eso es como pensar en una dictadura como Somoza o Fidel. No sé por qué no se pueden alternar los dirigentes. Cierto que la experiencia es valiosa, y que no puede ser el cambio cada cinco años, pero tampoco puede ser para siempre. Yo seré como Aminta Granera, voy a sacudir las ramas de todos los árboles.

En el caso del Instituto de Deportes, ¿haría una revisión?

También el Instituto de Deportes, para hacer un Ministerio que de verdad funcione. Aquí en Nicaragua nada funciona, tan es así que no se pudieron hacer los Juegos Centroamericanos. Eso demuestra como son de infuncionales todas esas instituciones deportivas.

¿Usted promovería unos Juegos?

Claro, promoverían que se hicieran de verdad, buscando ayuda de donde sea y como sea. Nicaragua sería otra y las revoluciones definitivamente favorecen a los deportistas, a los atletas, a los artistas, intelectuales, así como beneficia a los campesinos, obreros, jóvenes y también a los empresarios.

¿Sigue algún deporte en especial?

La Copa Mundial de Futbol la seguí al pie de la letra. A nivel nacional no estoy empapado porque me hace falta tiempo para resolver mis problemas personales. Y cuando uno llega a esta edad (70 años), tiene tantos problemas personales, pero así apoyo a todo aquel deportista que venga a pedirme ayuda. El deportista que ha venido a lanzarme un SOS no se ha ido con las manos vacías, siempre habrá Edén Pastora apoyándolos y ya como Presidente de la República no se diga.

Tercera, receptor y casi profesional

Edén Pastora, el Comandante Cero, asegura que en sus años de colegial, cuando practicaba con éxito varios deportes, mostró su talento en el beisbol, supuestamente destacando como un buen tercera base y un receptor de mucha valía, tanto así que recibió ofertas para jugar profesionalmente.

“En mi época de chavalo era catcher y tercera base. Tenía un tiro duro, pero tenía el defecto que al capturar la pelota, me quedaba con ella en la mano saboreando la carrera del bateador y cuando faltaban pocos metros soltaba un balazo a primera. Muchas veces los corredores llevaban los tacos en el aire, sobre la primera base, cuando los sacaba outs.

Por ese talento, Silverio Pérez llegó a querer contratarme para el San Fernando o algo así, para jugar en la Liga Profesional acabando de salir del bachillerato. Eso fue en el 56-57, cuando estaba a punto de salir del bachillerato.

En el futbol los jesuitas me ofrecieron una beca para jugar futbol en una universidad de Madrid. Era ídolo de los menores: tenían la imagen del Indio Pastora con un pañuelo amarrado en la frente, haciendo deporte”.

¿Hasta dónde hubiera llegado si se decide por el beisbol?

Creo que hubiera jugado profesional, hubiera llegado largo, porque manopleaba bien y bateaba un promedio de 300. Era fuerte, recio, atleta, ágil, dinámico, entusiasta y juguetón.

¿Pero optó por otros caminos?

Definitivamente estaba en el asunto de la medicina, en estudiar mi carrera universitaria. No me entusiasmó el deporte como profesión.

¿Pero imagino que no fue bueno en todos los deportes?

El deporte que nunca pude practicar bien fue el baloncesto. Me parecía que si rozaba a alguien me cantaban foul, si no lo rozaba también. Por eso no me gustó, me pareció un deporte de mujeres, aunque ahora dicen que es un deporte rudo, más fuerte y más completo.

¿Qué piensa de los otros candidatos, considera que fueron buenos deportistas como usted?

Ahorita en enero cumplo 70 años. Pero aunque soy el más viejo, ninguno de esos candidatos me llega a jugar beisbol o futbol. Si es a los guantes, me aguantan 3 minutos, nada más, porque yo con 70 años los cachimbeo a todos, uno por uno. Si es a la tercia me los llevo también. Si Daniel me ve cuadrado frente a frente le da un infarto. Con Mundo Jarquín pediría que me amarren una mano, para ganarle fácilmente. En el caso de José Rizo, nunca fue deportista, fue un intelectual, un declamador de poemas, nada de deporte, nada físico.

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