Entre Las monedas que se exponen algunas datan de 1537. ()

Recorrido por la historia

Una variedad de monedas expone las leyendas de un pueblo y su tradición, descubra cómo cada una le dice de su pasado y presente [doap_box title=»Historia» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Hace más de 500 años la moneda que circulaba tenía las siguientes denominaciones: Equivalencia Granos de cacao: Una Mano 5 Un Quince 15 Un Tzontli 40 Un […]

  • Una variedad de monedas expone las leyendas de un pueblo y su tradición, descubra cómo cada una le dice de su pasado y presente
[doap_box title=»Historia» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Hace más de 500 años la moneda que circulaba tenía las siguientes denominaciones:

Equivalencia Granos de cacao:

Una Mano 5

Un Quince 15

Un Tzontli 40

Un Xiquipili 8 mil

Una Carga 24 mil

TOME NOTA

[/doap_box]

Más de 400 años de historia y tradición se encierran en ellas. La más vieja es de 1537, aunque no tenga forma definida y su color este envejecido, encierra parte de los secretos de aquellos días de la colonización.

Las monedas —entendiéndose bajo ese nombre también a los billetes— tienen entre sí muchos capítulos de la historia del lugar que procedan. En ellas se reflejan las características de muchas épocas, que sólo hablan a través de ese metal o papel.

Hace más de una semana se abrió en Managua la Sala Numismática Violeta B. de Chamorro, un pequeño espacio en el que se puede encontrar gran parte de la historia de Nicaragua, incluso antes de la llegada de los españoles. En ese lugar las historiadoras son aquellas que presenciaron los hechos y todavía existen para contarlos: las monedas.

En la sala se pueden conocer todas las formas de moneda desde los granos de cacao que utilizaban para intercambio los indígenas que poblaron esta tierra, hasta los billetes que cada uno de nosotros mantiene en los bolsillos.

“Un billete es más que un medio de compra-venta; en un billete o una moneda se imprime geografía, política, religión y lleva consigo la memoria histórica de un pueblo o nación, es una expresión humana para perpetuarse”, comentó Rafael Somarriba, responsable de la Sala Numismática.

UN VIAJE POR EL TIEMPO

Según explicó Somarriba, en la sala hay casi 500 monedas y 415 billetes, las cuales se encuentran en vitrinas, para conservarlas por mucho tiempo.

Hacer un recorrido por la Sala Numismática es encontrarse con piezas de tamaños y colores totalmente diferentes a pesar que tal vez no sean de épocas muy distantes.

En un solo sitio se puede encontrar desde las semillas de cacao que usaban los indígenas para comprar algún servicio o un esclavo, hasta billetes que doblan en tamaño y se asemejan a pergaminos.

Las piezas están repartidas en varios segmentos. En cinco vitrinas que parecen tener una gran burbuja encima, se encuentran la monedas que circularon desde 1537; las monedas conmemorativas que se fabricaron hace un par de siglos; las que han nacido a la par de los billetes y las fichas que usaron los dueños de haciendas para pagar los servicios a los obreros durante los años de la colonización.

En las vitrinas los billetes están repartidos por época; separándolos en los períodos de 1912 a 1940, de 1940 a 1960, de 1960 a 1979, de 1979 a 1990 y del 90 hasta la actualidad, haciendo cinco grandes grupos en total.

Las monedas son de plata, oro y bronce, y en ellas se pueden ver grabados religiosos. En el caso de los billetes en cada una de las épocas se nota la diferencia por los colores y grabados.

En los pedazos de papel se muestran momentos históricos como la Batalla de San Jacinto, la celebración de La Revolución Sandinista, la última Guerra Civil, y muchos personajes de la historia de Nicaragua como Augusto C. Sandino, Carlos Fonseca, y algunos próceres como Máximo Jerez, Andrés Castro y José Dolores Estrada, sin faltar el personaje que más se le ha rendido tributo a través de las impresiones en moneda: Rubén Darío.

“La historia del billete está envuelta en un contexto político, social e histórico cambiante; es por ello importante conocer la historia de nuestra moneda para encontrar un valor histórico, social y cultural”, dijo Somarriba.

LA IMPORTANCIA DE CUIDAR LOS BILLETES

Según expuso el encargado de la Sala Numismática, para mantener el legado histórico encerrado en la moneda que circula actualmente, es necesario cuidarla, así, dentro de unos 100 años, los billetes que usamos hablen de nuestras vivencias y acontecimientos de esta época.

Somarriba dijo que de esa forma se puede extender el período de vida de los billetes, pues actualmente, con el uso que se da a la moneda, el tiempo que dura un billete de baja denominación es de 8 a 10 meses, por su parte los de mayor numeración tienen entre 10 y 12 meses.

“Es necesario cultivar la cultura de cuidar los billetes. Hay que evitar rayarlos, no se deben doblar ni arrugar porque son patrimonio nacional”, finalizó.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí