El presidente del Banco Central, Mario Arana, dijo ayer en un impasse de los debates de “La Nicaragua posible”, que existe una fractura entre la sociedad civil y los partidos políticos.
Arana señaló que la actividad política en Nicaragua está centrado en la lucha por el poder, y que si bien la sociedad civil goza de espacios de participación activa muy importantes, ésta se centra únicamente en la resolución de sus demandas y problemas específicos.
Arana expresó que lo que se debe hacer en este sentido es buscar la convergencia entre la sociedad civil y los partidos políticos.
“Estas dos sociedades aún no se encuentran, no están convergiendo”, aseveró Arana; y agregó que “los partidos están en lo suyo y la sociedad civil está en lo suyo, sin tener el uno posibilidad de incidir sobre el otro”.
El debate sobre “La Nicaragua posible” que lleva a cabo la Presidencia de la República, junto a la organización Proyecto sobre Justicia en Tiempos de Transición, en el que participan diferentes actores sociales, se centró ayer también en una de sus conferencias en temáticas relacionadas a cultura política y formación ciudadana.
Por su parte Manuel Orozco, director para Centroamérica del Diálogo Interamericano, afirmó que hay una falta de empoderamiento político de los ciudadanos nicaragüenses y señaló que existen espacios para poder decir lo que quieran pero no tienen autoridad para asumir y responder por decisiones.
LOS ESCENARIOS
Los distintos escenarios políticos derivados del resultado de los comicios del cinco de noviembre, también fueron examinados.
El ex ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, argumentó por su parte que existe una diferencia marcada entre si gana las elecciones Eduardo Montealegre o Edmundo Jarquín a si gan Daniel Ortega o José Rizo.
En este sentido explicó que los primeros están comprometidos a desmontar el pacto, y que el triunfo de Ortega o Rizo significaría el fortalecimiento del mismo, “porque ese cáncer alcanzaría al Poder Ejecutivo que es el único que no está tomado por el pacto”, advirtió.
FSLN se autoexcluye
En el foro salió a relucir la ausencia del Frente Sandinista a los diferentes espacios de debate públicos que se les ha invitado.
Orozco dijo que la autoexclusión del Frente es espontánea pero también ha sido causada. Hay un esfuerzo de deslegitimar al Frente en circunstancias específicas, afirmó, “pero en las elecciones es el período donde se busca a toda costa como deslegitimarlo”, añadió.
El panelista dijo, además, que en Nicaragua no existe reconciliación todavía, hay que resolver un problema de amargura que existe entre los nicaragüenses sobre lo que pasó en los ochenta. “Es un tema que hay que abordar nos guste o no”, concluyó.
Lacayo refutó el argumento de Orozco, recordando que el gobierno de Violeta Barrios le dio la mayor legitimidad posible, con los acuerdos de concertación a los diálogos nacionales.
Agregó que los que quisieron quitarle legitimidad al Frente Sandinista eran los que tenían posiciones de extrema derecha encabezados por Arnoldo Alemán, con quien el FSLN terminó pactando. “Hoy día el Frente Sandinista se autoexcluye, han sido invitados a diferentes debates y no llega”, enfatizó Lacayo.
Arana, por su lado, afirmó que la autoexclusión del FSLN de los debates no es sana ni para ese partido ni para la nación.