- Meryl Streep encarna a la editora de la revista de moda más influyente del planeta
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EFE REPORTAJES
La actriz estadounidense Meryl Streep (1949, Summit, Nueva Jersey, Estados Unidos) vuelve a la gran pantalla con un título muy prometedor: El Diablo viste de Prada. Película basada en el best seller de nombre homónimo de la periodista Lauren Weisberger. Se trata de una ácida sátira del mundo editorial y de la moda, donde se denuncia el abuso de poder de los jefes que puede convertir el trabajo de tus sueños en una pesadilla.
Meryl Streep encarna a la editora de la revista de moda más influyente del planeta, Miranda Priestley. Despiadada, implacable, glacial, cruel, exigente, caprichosa, tirana y siempre impecablemente vestida, es venerada en el mundo periodístico y de la alta costura. Todos la admiran menos la joven Andrea, a quien da vida Anne Hathaway (1982, Nueva York, Estados Unidos), quien ve cómo su vocación periodística y su vida personal se van al traste por la manías constantes de su poderosa jefa.
La editora que provoca desastres multimillonarios desde Nueva York a Milán pasando por París con tan sólo expresar una opinión, somete a su asistente a las más denigrantes humillaciones.
Meryl Streep toma el rol de mujer despiadada. Lo hace de manera magistral, según la crítica, en la adaptación de una de las novelas de mayor éxito de los últimos tiempos.
El rumor
Se dice que la autora del libro se inspiró en la figura de su ex jefa, la poderosa Anna Wintour (1949, Londres, Inglaterra), editora de la edición americana de la cabecera Vogue, para confeccionar las características de su personaje.
Anna Wintour es una de las mujeres más odiadas y temidas del mundo editorial, sin embargo también es una de las más admiradas por diseñadores, estilistas y gente del medio. De ser así, la lectura del libro y la visión del filme serían una especie de biografía no autorizada de una de las damas más misteriosas de la comunicación.
En el 2003 la periodista inglesa tuvo que contemplar cómo le salía una asistente respondona y ver plasmadas en la exitosa novela las situaciones con las que había torturado a su mano derecha en la vida real.
Las malas lenguas aseguran que debido a las amenazas de la Wintour casi nadie de la industria de la moda ha querido aparecer en “cameos” en la película, que se estrenó el 6 de octubre en España y ya se ha estrenado en Estados Unidos.
Los productores de El Diablo viste de Prada, temiendo las posibles represalias pusieron como condición que el aspecto de Miranda Priestley se pareciera lo menos posible al de Anna Wintour. Pero por lo visto el encargado de los decorados se saltó esta norma, pues el parecido entre la oficina de la editora más famosa y el de la protagonista del filme es asombroso. Mismo espejo, mismos cuadros, misma mesa…
El morbo está servido. Los que quieran saber un poco más de lo que esconde la poderosa editora tras sus inquietantes gafas de sol oscuras tienen una cita con Meryl Streep.