DR-Cafta e inversiones extranjeras directas

Es importante auscultar qué tanta relación existe entre el índice de apertura comercial calculado como una media aritmética entre la sumatoria de las exportaciones más las importaciones divididas entre el Producto Interno Bruto (PIB) el crecimiento económico y la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED). El doctor John Willianson, principal arquitecto del Consenso de Washington, […]

Es importante auscultar qué tanta relación existe entre el índice de apertura comercial calculado como una media aritmética entre la sumatoria de las exportaciones más las importaciones divididas entre el Producto Interno Bruto (PIB) el crecimiento económico y la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED).

El doctor John Willianson, principal arquitecto del Consenso de Washington, asegura que la apertura comercial no sólo dinamiza el crecimiento de la producción, sino que además por evidencias empíricas se ha constatado que las economías más abiertas crecen y se desarrollan más rápido que las economías más cerradas.

Aumentando el volumen de exportaciones e importaciones por efectos de la desarancelización de la economía se activan las Inversiones Extranjeras Directas (IED), provenientes no sólo de el área espacial del acuerdo preferencial (creación interna IED) sino también de fuera de la zona de integración (creación externa de IED), al convertirse el mercado en un objetivo más atractivo, primero, por el aumento del tamaño del mercado y segundo, por el denominado “salto arancelario” que significa que un país no miembro del acuerdo tome la decisión de invertir en la zona de integración atraído por el desmantelamiento arancelario,

En tercer lugar, Nicaragua ya es elegible por los inversionistas extranjeros, no obstante, lo anterior, el desplazamiento internacional del capital hacia Nicaragua ha sido de países capital-abundantes (con elevados ratios salarios-rentas del capital), mientras Nicaragua es un país trabajo-abundante (con elevado ratio renta del capital-salarios) si bien la naturaleza de estas inversiones se justifica a través del modelo teórico sobre la dotación relativa de factores (Hekcsher-Olhin) no tienen un efecto significativo en el progreso de Nicaragua más que ser un paliativo para crear empleos de muy baja calidad dado los índices de miseria de la inmensa mayoría de los nicaragüenses.

Ahora bien, el DR-Cafta crea algunas condiciones para la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED), lo que fomentaría el crecimiento económico, la creación de empleos, el aumento de las exportaciones y la inserción internacional de la economía nicaragüense, así como promover una mayor transferencia de tecnología y de conocimientos, la teoría sobre las IED evidencia esta posibilidad fomentando dichas inversiones, a través de una mayor apertura de la economía, evidentemente lo anterior requiere de un gobierno comprometido con el desarrollo de Nicaragua.

Un fuerte incentivo para la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) es la eliminación de las barreras arancelarias y no arancelarias al comercio internacional, es decir, elevando el índice de apertura de la economía, en ese sentido, el Gobierno no sólo ha negociado acuerdos de comercio preferencial (ACP), si no que también ha eliminado barreras de manera unilateral.

“Según el informe de “Libertad Económica Global”, un proyecto anual que comenzó con la ayuda del premio novel Milton Friedman, el índice de apertura comercial se incorporó para investigar el vínculo entre libertad, comercio y riqueza, la teoría económica indica que las economías más abiertas invertirán más recursos propios, serán más innovadoras y dinámicas y tendrán mayores incentivos para elegir políticas más consistentes con la captación de Inversión Extranjera Directa (IED).

Lo cual sugiere que las economías que funcionan de forma más abierta por un período de tiempo prolongado deberían de alcanzar niveles más acelerados de crecimiento y un mayor ingreso per cápita, que aquellas que insisten en cerrarse. Sólo cinco de los quince países que mejor califican por su índice de apertura comercial no son europeos éstos son: Hong Kong, Singapur, Costa Rica, Corea del Sur y Nicaragua.

En el caso de Nicaragua con profundos problemas estructurales, deficiente infraestructura de mercado, déficit educacional e instituciones políticas y jurídicas poco transparentes lo que se refleja en un riesgo-Nicaragua alto, la condición de alta apertura no parece potenciar en la magnitud deseada el crecimiento y la atracción de IED.

La literatura empírica evidencia que el índice de apertura comercial tiene relación positiva con el crecimiento del PIB, las exportaciones y las inversiones extranjeras directas (IED), no obstante, según Massad y Pottillo (año 2000) existen una serie de factores no relacionados con la apertura comercial que son determinantes de la IED. A continuación se detalla cada uno de ellos:

En primer lugar, las condiciones internas del mercado nicaragüense como la infraestructura del mercado, el Estado precompetitivo de la economía, los problemas estructurales (economías de enclave, rompimiento de cadenas productivas, déficit educacional y la falta de investigación y desarrollo), hacen que la economía nicaragüense no sea muy atractiva para la IED.)

En segundo lugar, se encuentra la situación de las instituciones políticas que en el caso concreto de Nicaragua son adversas para la atracción de IED, el clima de inversión relacionados con el respeto a la ley, el cumplimiento de los contratos, el respeto a la propiedad privada, los conflictos sociales y la seguridad ciudadana, son aspectos que influyen de manera positiva o negativa en la atracción de IED.

El tercer aspecto tiene que ver con las condiciones de la economía a nivel internacional, por ejemplo, los shocks externos de las economías, las condiciones de competencia internacional en relación a los costos de la fuerza de trabajo, entre otros.

Por último es importante reiterar que el grado de apertura en sí mismo no atrae IED, sino que está acompañado de otros factores que subyacen como condicionantes de la Inversión Extranjera Directa (IED), por ejemplo el índice de correlación lineal entre el coeficiente de apertura y el crecimiento del PIB es de 0.8, lo que sugiere un fuerte grado de dependencia entre ambas variables, no obstante, si las otras condicionantes no son las deseadas la inversión extranjera buscará mejores opciones en otro lado.

Catedrático e investigador del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE) de la facultad de Ciencias Económicas Empresariales de la UCC

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí