- Centroamérica busca concretar uno de sus más insignes planes de la integración: la Unión Aduanera. 50 años después de que se dieron los primeros pasos para avanzar en esa dirección, el istmo busca apurar la marcha y terminar la misión. Un TLC con la UE podría darle un empujón al proyecto
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Ver Infografia > En junio de 1956 los presidentes centroamericanos de ese entonces firmaron la Carta de El Salvador que dio inicio a la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA) firmada por los presidentes Julio Lozano, de Honduras; Anastasio Somoza García, de Nicaragua; Oscar Osorio, de El Salvador; José Figueres Ferrer, de Costa Rica y Carlos Castillo Armas, de Guatemala.
El acto constituyó un primer paso en el proceso de integración aduanera del istmo, que aún no se concreta y busca, por ello, apurar su marcha.
El 13 de diciembre de 1960 los países de la región firmaron el Tratado General de Integración Económica de Centroamérica, que creó el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Con esto se inicia lo que se conoció como el Mercado Común Centroamericano (MCCA).
Luego, 31 años después, en 1991 se firma el Protocolo de Tegucigalpa, que modifica, que crea el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) como nuevo marco jurídico político en todos los ámbitos de la integración.
Por más de 40 años la región ha intentado convertirse en un solo bloque, en función de un marco aduanero común.
La firma de tratados de libre comercio ha puesto de relieve la necesidad de acelerar el paso de este proceso, es decir la Unión Aduanera que conllevará al establecimiento de un arancel externo común para cada uno de los más de 6,000 productos que componen el universo comercial del istmo.
TLC CON UE APURARÍA el PROCESO
El próximo año se espera que la región inicie negociaciones con la Unión Europea, en marzo del próximo año, para un acuerdo de asociación que incluirá un Tratado de Libre Comercio (TLC).
Una de las condiciones básicas, quizá la más importante, es la Unión Aduanera de Centroamérica, uno de los principales puntos en la integración regional, pues se supone que “consolidará la libertad de tránsito a las mercancías” a través del mismo, sostiene la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA).
Los países han avanzado, pero hay escollos serios que no han podido ser superados y que podrían llevarse más tiempo del programado.
El Gobierno mantiene el optimismo ante la posibilidad de lograr avances sustantivos para el inicio de las conversaciones con la UE.
Entre tanto, sectores de la sociedad civil cuestionan la marcha que, hasta ahora, lleva el proceso de la Unión Aduanera, porque dicen que no ha tomado en cuenta sus criterios, según afirma Joe Henry Thompson Argüello, asesor jurídico de la Confederación de Agentes Aduaneros de la Cuenca del Caribe (Conaacc).
El Director de Integración Económica Centroamericana de Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Agenor Herrera, asegura que desde el pasado 9 de septiembre comenzó a funcionar el Comité Consultivo de la Integración Económica, que es una instancia compuesta por representantes de la sociedad civil, empresa privada y organizaciones de agentes aduaneros.
La idea es someter a consideración los acuerdos que van saliendo en materia de Unión Aduanera, con el objetivo de lograr que todas las resoluciones lleven el consenso de los diferentes sectores.
AVANCES Y PERSPECTIVAS
Hasta el mes de julio, según la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), se reportaba un avance sustantivo en la armonización de aranceles.
De un total de 6,198 productos que constituyen las llamadas posiciones arancelarias del Sistema Arancelario Centroamericano (SAC), se habían armonizado 5,846, que constituye el 94 por ciento, quedando pendiente 352 productos, es decir el 6 por ciento.
No obstante, los productos pendientes son altamente sensibles para todo el istmo, y sobre todo que en medio de todo esto hay problemas legales, éticos y de sensibilidad, afirma Agenor Herrera, del Mific.
“Se ha avanzado en forma sostenida en estos últimos dos años a partir del 2004, son temas muy importantes y sensibles para los países”, agrega.
Para muestra un botón: Nicaragua tiene establecido arancel cero para los medicamentos importados por principio constitucional, de forma que armonizar este arancel a un nivel de cinco o diez por ciento, requiere de una reforma constitucional, afirma el director de Integración Económica del Mific.
Otros países tienen un arancel bajo o cero por decretos ejecutivos, mientras que para otros es una forma de proteger su industria. Una situación similar es para la agricultura, agrega.
Otro problema es que los países de la región han negociado de manera separada ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), explica Herrera. De esta forma algunos tienen aranceles consolidados de hasta el 65 por ciento, mientras otros lo hicieron en el 35 por ciento.
Esto representa una limitante ya que, al negociar un techo o un piso, algunos países pueden ganar y otros perder.
En este contexto se lograron establecer algunas propuestas encaminadas a superar estos escollos, sostiene el funcionario.
De esta forma se plantea establecer metas en el tiempo, es decir llegar a un nivel de arancel a alcanzar en un tiempo determinado que puede ser cinco años. Esto permitirá a los países ir haciendo los ajustes y no de una sola vez.
De esta forma, según Herrera, se logró este año armonizar otros 52 productos que estaban pendientes, aunque hace falta formalizarlos.
Sonia Somarriba, Directora de Comercio Exterior del Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific), sostiene que estos problemas podrían estar superados cuando, en marzo del próximo año, inicien las negociaciones con la UE.
Aunque según ella, “son cosas complejas que requieren meditarse, consultarse, precisamente para encontrar un balance o un equilibrio de ganar ganar”.
FALTAN CONSULTAS
Como parte de este proceso se tiene que hacer la reforma al Código Aduanero Centroamericano (Cauca) y su Reglamento, el cual debe estar concluido en diciembre de este año.
Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil han demandado un amplio proceso de consultas para hacer aportes a este código, sostiene Joe Henry Thompson, experto en el tema.
Afirma que el único país que sometió a consultas este reglamento fue Costa Rica, mientras el resto de países no lo ha hecho, pues “se ha manejado en el más absoluto secreto”, sostiene.
Para consultar estos y otros temas del proceso de la Unión Aduanera Centroamericana, LA PRENSA buscó, sin éxito, una versión de las autoridades de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA).
Thompson sostiene que los aportes que podría dar Costa Rica a la reforma al Código Aduanero Centroamericano (Cauca) y su Reglamento, podrían provocar que, al final, hayan dos proyectos, ya que uno sería con los aportes de la sociedad civil costarricense, y el otro sin consultas.
En tal sentido, Herrera reconoce que efectivamente todavía no han enviado la propuesta de reforma al Código Aduanero Centroamericano (Cauca) y su Reglamento, pero afirma que existe el mandato de los demás países de someterlo a consultas. “En su momento se le va a pasar al Consejo Consultivo para que den sus observaciones”, reitera.
Mientras esto ocurre, el tránsito de mercancías entre el istmo busca apurar su marcha, esperando a finales tener menos obstáculos para fomentar el comercio e intercambio.