- Recuperación de las 155 víctimas del accidente aéreo durará una semana, según autoridades
El rescate de los 155 ocupantes del Boeing 737-800 de la aerolínea Gol que se estrelló el pasado viernes en la selva amazónica brasileña tardará al menos una semana, informó ayer el presidente de Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC), Milton Zuanazzi.
La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) ha movilizado 75 hombres a una zona remota y de difícil acceso, donde el sábado fue avistada la aeronave, a unos 200 kilómetros al sudeste del municipio Peixoto de Azevedo, en el Estado de Mato Grosso (centro-oeste del país).
Además de los militares, colaboran en la difícil tarea de rescate, indios caiapós, que conocen la inhóspita región.
Los primeros equipos llegaron al lugar aproximadamente 20 horas después de ocurrido el siniestro.
El Boeing, que cubría la ruta entre Manaos y Río de Janeiro, con escala en Brasilia, perdió el viernes contacto con los controladores aéreos hacia las 17:00 hora local (20:00 GMT), al parecer después de haber tenido un contacto con un avión ejecutivo que llevaba siete personas, y que logró aterrizar poco después con un ala averiada.
Zuanazzi resumió los testimonios de los ocupantes del avión ejecutivo: “Ellos vieron una sombra y (oyeron) un ruido”.
«Lo que puedo afirmar es que hubo una colisión», dijo Denise Abreu, directora de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC), durante una conferencia de prensa en Brasilia.
Las esperanzas de encontrar supervivientes en los restos del avión de Gol pasaron de “remotísimas” a “cero”, según evaluaciones hechas el sábado por la Aeronáutica y la Empresa Brasileña de Infraestructura Aeroportuaria (Infraero), que administra 67 aeropuertos, 81 unidades de apoyo a la navegación aérea y 32 terminales de carga.
En el mismo sentido, el presidente de la ANAC dijo ayer que la posibilidad de encontrar supervivientes es “menor”.
De confirmarse la previsión de las autoridades, Brasil está ante la peor tragedia en la historia de su aviación.
Hasta ahora el peor accidente aéreo del país era el de un Boeing 727-200 de VASP, que se estrelló en junio de 1982 poco antes del aterrizaje en Fortaleza, capital del Estado de Ceará, y que causó la muerte a sus 142 ocupantes.
Parientes de las víctimas divulgaron hoy una carta en la que exigen a las autoridades “una posición más clara e inmediata de la situación real del accidente” y piden una audiencia con el ministro de Defensa, Waldir Pires, cuya cartera tiene jurisdicción sobre la política aérea.
Abreu estimó que aún no es posible prever un plazo para el esclarecimiento del accidente aéreo, y que será necesario confrontar las informaciones de la caja negra del Legacy con las del Boeing, que aún no fueron recuperadas.