- Médicos franceses extirpan un tumor a bordo de un avión donde imperaban condiciones casi similares a las del espacio
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Ver Infografia > Un equipo de médicos franceses operó a un hombre en condiciones cercanas a la ingravidez , una hazaña médica hasta ahora inédita.
El grupo de galenos practicó el miércoles por primera vez una operación quirúrgica de este tipo, un experimento que fue calificado de “éxito” por los cirujanos.
La intervención se llevó a cabo a bordo de un Airbus 300 que despegó de Burdeos (suroeste de Francia) y voló durante tres horas hasta que los médicos completaron su trabajo.
La operación fue realizada por el jefe del servicio de cirugía plástica del hospital universitario de Burdeos, Dominique Martin, en colaboración con el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES).
El experimento se realizó en Philippe Sanchot, un paciente voluntario que tenía un pequeño quiste o tumor de grasa en el antebrazo.
“No queríamos hacer una proeza técnica, sino comprobar que era algo factible. Nos hemos situado en condiciones reales para saber qué es operar en el espacio”, explicó Martin.
Los integrantes del equipo médico fueron amarrados a las paredes del avión Airbus 300 Zero-G mientras serpenteaba hacia arriba y hacia abajo en un total de 25 maniobras denominadas parábolas.
Cada zambullida de la aeronave, a fin de crear condiciones de ingravidez, demoró 22 segundos. Los médicos sólo operaron en esos intervalos.
La operación, anunciada el lunes por Martin y el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia, forma parte de un proyecto respaldado por la Agencia Espacial Europea que intenta desarrollar robots espaciales guiados desde tierra para labores quirúrgicas.
El paciente Philippe Sanchot “fue elegido porque era un ávido saltador de cuerdas elásticas, y estaba acostumbrado a fuertes cambios gravitacionales”, dijo Frederique Albertoni, vocera del hospital de Burdeos donde trabaja Martin.
El equipo médico estuvo compuesto por tres cirujanos y dos anestesistas, asistido por militares paracaidistas. Todos ellos tuvieron que usar arneses y otros enganches para poder trabajar pegados al suelo.
Debido a la ingravidez, los instrumentos utilizados fueron más pequeños que los habituales y para evitar que flotaran, reposaban en poderosos imanes instalados al lado del paciente, quien permaneció literalmente atado con correas mientras duró la operación.
“Ahora sabemos que un ser humano puede ser operado en el espacio sin demasiadas dificultades”, estimó Martin.
La intervención, que duró unos diez minutos, sirvió para experimentar también nuevas técnicas de anestesia y cirugía en circunstancias en las que las leyes de la gravedad no existen.
En total, el estado de ingravidez se mantuvo en 32 fases de unos 20 segundos de duración cada una. “Si hubiéramos tenido dos horas de ingravidez constante, podríamos haber operado una apendicitis”, subrayó Martin.
Este experimento se enmarca también en un proyecto de telecirugía cuyas “aplicaciones terrestres podrían ser fundamentales”, según el experto.
La próxima etapa en este proyecto médico será hacer que un robot realice una intervención dirigida desde una base terrestre. Este experimento tendrá lugar antes de un año.