Dos perros calientes para esta historia cargada de alcohol y aburrimiento
A Kevin Costner deberían permitirle al menos jugar un partido de beisbol en Grandes Ligas porque de lo contrario lo tendremos otros diez años más haciendo papeles de beisbolistas.
En esta película Costner vuelve a insistir al encarnar a un ex jugador estrella de la pelota, que pasa sus ociosos días dedicado al alcohol, ¡ahh, buen anuncio para las cerveceras!, firmar autógrafos a sus inacabables pelotas y un programa de radio que nadie escucha.
Su vecina es Terry, una madre de cuatro hijas, quien pasa por una crisis matrimonial, ya que su esposo se ha escapado con su secretaria. Terry se vuelve adicta al licor, más específicamente al vodka y gasta sus días en mascar rencor mientras la vida en familia es un infierno con las rabietas de todas.
Costner es Denny, quien un día se aparece a la puerta de Ferry para resolver una diferencia sobre unos terrenos y es aquí donde comienza una extraña relación entre el ex famoso y la abandonada, quienes se acompañan primero en el licor y después descubren que pueden tener una no feliz pero sí tranquila relación.
Es una tragicomedia sobre lo difícil que es sobrevivir al abandono y salir adelante con tantos hijos que reclaman atenciones y mayor entrega de parte de la persona que se encuentra destrozada y sin qué rumbo tomar.
Lo más lamentable es que entre más se entra en la narración, se sospecha que quienes patrocinaron la producción fueron las compañías cerveceras y las tabacaleras.
Terry debe lidiar entre el anhelo matrimonial de la mayor, el baile, las experiencias de una jovencita, a quien le atrae un muchacho que le gusta el salto de grandes alturas y a la que le atraen los hombres mayores que ella.
La historia fluye sin mayores alteraciones, se vuelve bastante aburrida y a media historia se me venían a la mente todas y cada una de las variantes que se han hecho de Mujercitas y hasta nos engañan con un truco de final trágico pero es como una bomba de humo porque se deshace al segundo.
El único giro inesperado es el final, cuando uno cree que las cosas se pondrán peores, pero nada más se resuelve y todos, hasta el ex beisbolista amargado de Denny, se quedan felices y contentos viendo al bosque donde está la respuesta al problema que los ha agobiado tantos años.