Nicaragua necesita “urgentemente” un marco legal para poder aprovechar y explotar sus recursos naturales a través de la biotecnología, aseguró el especialista Albert Sasson.
Sasson, profesor de la Universidad de Paris y exsubdirector general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), indicó que a nivel mundial y particularmente en América Latina, los alcances son bastantes numerosos desde que la biotecnología aplicada a la agricultura se desarrolló a principios de los años setenta.
“En la biotecnología un país como Nicaragua, si elige bien y tiene voluntad y visión, puede alcanzar varios objetivos si se los proponen”, indicó el experto.
Aunque señaló que es necesario que el Gobierno y el sector privado aúnen esfuerzos para alcanzar esos objetivos, como lograr la producción de determinados productos con potencial.
Ejemplificó que actualmente muchos países están produciendo algodón transgénico.
Nicaragua “fue un gran productor de algodón y de buena calidad, pero no ha aprovechado el algodón transgénico existente y que no necesita de plaguicidas”, explicó.
Ese algodón lo están produciendo países como Argentina y China.
Sasson explicó que el país debería aprovechar esa tecnología que están utilizando otros países, ya que es una oportunidad para retomar las siembras de algodón. “Para eso se necesita voluntad política, visión y perseverancia para alcanzar el objetivo trazado”, indicó.
Gerardo Escudero, representante en Nicaragua del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), manifestó que la biotecnología es un instrumento que puede contribuir a incrementar las capacidades competitivas de Nicaragua, especialmente de cara a los mercados internacionales.
La biotecnología es, según la enciclopedia Wikipedia, “toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos”.