- Una visión sobre el tema de la mujer y un monólogo
Este año el Grupo de Teatro Informal, de Matagalpa, trajo una propuesta más elaborada, a partir del teatro de sombras nos ofrecieron Historias de Mujeres, para dar a conocer aspectos “que durante siglos han quedado olvidados”.
Cuatro temas abordaron desde diferentes ángulos la óptica femenina: Mujer Naturaleza, Este Cuerpo es Mío, Mujer Luna y Creación de Mujer.
El inicio fue hermoso, la pantalla blanca, las sombras estilizadas de una “hechicera” que sirve de hilo conductor a los cuatro segmentos y figuras humanas que forman una alegoría del nacimiento de la Venus de Boticelli.
Sin embargo algo pasó. La secuencia de la naturaleza se hizo demasiado extensa, vimos varias veces repetir el mismo gesto sin variantes, lo que provoca cansancio.
La Mujer Luna logra imágenes hermosas que se ven afectadas por la falta de sincronización de la actriz con el dibujo que semeja las rejas de una prisión. Supuestamente debe agarrarse e ir ascendiendo hasta llegar a la cima. Sus manos muchas veces tocaban el vacío, o una estaba bien puesta y la otra no.
El último segmento no tiene mucho sentido, como dice en el programa es un “desfile alegre y alocado de diferentes personajes que nacen de la mujer”, ese frágil eslabón que los une no se aprecia y sólo vemos correr sombras de un lado a otro sin ningún concierto que las armonice.
La mujer vestida de maga que hilvana los relatos debe adecuar su respiración porque como entra y sale rápidamente en ocasiones no proyectaba la voz con suficiente claridad y entonación adecuada.
EL ESPEJO DE FANNY VADO
El grupo Nuestra Cara llegó con un monólogo inspirado en Las Tres Idiotas Españolas, de Lidia Falcón. La actriz Fanny Vado vino a colocar sabor y ritmo a la noche. Aunque un poco nerviosa, Vado logra la empatía con el público a través de sus gestos y sus pícaras historias.
El Espejo y Yo narra la historia de una mujer frustrada en su vida sentimental, primero por la actitud egoísta de su madre y después por su dedicación a criar a sus hermanos menores y los hijos de éstos.
El personaje busca transformarse, soltar las velas y dirigir su rumbo. Fanny tiene cualidades para la comedia y modula con eficacia la voz, por ejemplo cuando grita histérica. Es en los momentos dramáticos cuando no llega a cuajar su actuación, algo falla en la voz, en su expresión corporal que no transmite lo que experimenta, como en la escena cuando su madre muere, Fanny chilla, pero no llega su dolor al público.
La música de Celia Cruz da los enlaces necesarios, sin embargo las luces no siempre llegaban a tiempo al lugar donde se colocaba la actriz, no hubo sincronía, recordemos que la luz da mayor realismo y emoción a las escenas al seguir y exaltar el curso de la acción. Por suerte Fanny logró solventar algunos de estos escollos y dejó al público entusiasmado. Ella se purificó en un conjuro donde el agua limpió sus tristes historias y salió del escenario rumbo a nuevos derroteros.