El cardenal mexicano Norberto Rivera, que el pasado martes fue demandado en Estados Unidos por encubrir a un sacerdote acusado por unos 80 casos de pederastia en los dos países, pidió ayer a éste que se entregue a la justicia “para evitar un mayor daño a la Iglesia” católica.
“Le pido al padre Nicolás Aguilar Rivera, en donde quiera que se encuentre, que por el bien de su propia conciencia y para evitar un mayor daño a la Iglesia, responda por los terribles crímenes que se le acusan”, dijo al leer un comunicado.
Rivera, quien estaba a cargo de la archidiócesis donde Aguilar fue acusado por primera vez de pederastia, en el Estado de Puebla (centro), no había hecho declaraciones públicas desde que fue demandado por una de las víctimas, Joaquín Aguilar, aunque había rechazado las acusaciones en su contra a través de su portavoz.
En su primera intervención pública, el Cardenal y Arzobispo de México acusó a Joaquín Aguilar y a la asociación que le apoya, la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual de Sacerdotes de Estados Unidos, de despreciar las instituciones mexicanas por presentar su denuncia en aquel país.
Sin embargo, la víctima ya había denunciado penalmente al sacerdote Nicolás Aguilar en México, pero la justicia de este país lo absolvió, por lo que se vio obligado a buscar otra vía.