SALVADOR TALAVERA Y DANIEL ORTEGA muestran la bandera de Nicaragua rubricada por ellos mismos. ( laprensa/archivo)

Golpe de mano a la ALN

En una clásica operación de infiltración política, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), dio un golpe de mano a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), debilitando uno de sus flancos de alianza política. Comandantes de la Contra han cerrado filas en contra de Talavera, pero el PLC ha sacado ganancia del episodio acusando a la […]

  • En una clásica operación de infiltración política, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), dio un golpe de mano a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), debilitando uno de sus flancos de alianza política. Comandantes de la Contra han cerrado filas en contra de Talavera, pero el PLC ha sacado ganancia del episodio acusando a la ALN de estar “sembrada” de sandinistas
[doap_box title=»Los comandantes cerraron filas» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Luis Fley, comandante “Johnson”.

“Sabemos que Daniel Ortega está recibiendo dinero de Chávez, de Venezuela, y está comprando a mucha gente”, dijo el comandante “Johnson”, Luis Fley, al denunciar lo que consideró un “complot” de Salvador Talavera en contra de la ALN.

“A mí me dolió ver la bandera de mi partido (PRN) que estaba siendo manchada por la mano del asesino de Daniel Ortega y por la mano mugrosa del vendido (Salvador Talavera)”, dijo Fley. “Sabemos que fue un complot”, dijo el comandante “Johnson”, Luis Fley. ”Somos de principios y nosotros no nos vamos a vender nunca jamás”.

“Fue un golpe de envergadura”

Wiliam Grigsby, periodista e intelectual sandinista, opina que el golpe del FSLN en contra de la ALN es de gran contundencia y es difícil minimizarlo.

Los argumentos de Grigsby:

“El hecho de que su tercer candidato a diputado nacional, presidente de un partido que es parte de su alianza, se haya cruzado exactamente al bando opuesto ha creado una sensación de sospecha sobre toda la Alianza Liberal”.

“Y más que decepción, lo que ha causado es sospecha, y entonces muchos dicen que mejor se van a lo seguro (al PLC)”.

“El PLC está usando con mucha astucia el golpe que le dio el Frente al ALN. Y dicen: un voto a ALN es un voto para el FSLN”.

“Recuerden que una parte del Partido de la Resistencia se quedó con el PLC, liderada por Samuel Kontorovsky”.

“Si bien Montealegre supo reaccionar y vaciar de respaldo político a Talavera porque prácticamente lo dejó solo; quedó la sospecha”.

Impacto entre electores

“El electorado de la Resistencia es importante en una elección a cuatro bandas. Pueden ser con facilidad setenta mil o noventa mil electores. Es el electorado caracterizado como más antisandinista junto con el sector pudiente que regresó de Miami”.

“La sospecha está sembrada. No hay daño mayor que la pérdida de confianza. En política cuando tus electores te pierden la confianza estás listo y servido”.

“Quizás otro resultado indirecto y no por ello menos importante es la moralización del PLC: ése es otro resultado de esa maniobra genial que hizo el Frente”.

“Que si compró a Talavera, que si le resolvió la demanda de su ex mujer, que si le pagaron la deuda del banco, es lo de menos, lo importante es el resultado que fue genial, no porque le haya sumado votos al Frente, sino por la manera en que demuele a la Alianza Liberal y facilita la posibilidad de un 38 por ciento al FSLN con un veinte por ciento de abstención”.

“De acuerdo a las encuestas, el Frente tiene asegurado un millón veinte mil votos, siendo esto un 38 por ciento con un veinte por ciento de abstención”.

“En mi opinión, el viernes 15 de septiembre, Eduardo Montealegre perdió las elecciones. El golpe que le asestó el Frente Sandinista es de tal envergadura, que a mi juicio fue demoledor”.

ALN minimiza la acción

Sin embargo, la opinión de los aliados de la ALN contrasta con el triunfalismo de Grigsby.

Mario Sebastián Rappaccioli, ex presidente del Partido Conservador, opinó que la acción provocó que los comandantes de la Contra cerraran filas y recobraran su mística antisandinista acuerpando a la ALN.

José Angel Talavera, comandante “Chacal”, dijo por su lado que continúan creyendo que Eduardo Montealegre es la mejor opción de la Resistencia.

José Angel Talavera, “Chacal”.

El comandante Chacal salió a brindar su apoyo a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), una vez se dio a conocer la operación de Talavera.

Entre otros, ofrecieron su respaldo a la ALN:

“Rubén” (Oscar Sobalvarro), “Pablo”, “Dimas”, “Richard del Norte” y “Richard del Sur”, “Blass” (Osorno Coleman), “Carabina”, “Moreno”, “Canario”, “Berman”, “Polanco”, “Capulina”, “Emiliano” (Miguel Ángel Soza, inspector general de la Contra), “Tigrillo” (comandaba a más de siete mil hombres), “Brack” (derribó tres helicópteros del Ejército Popular Sandinista, en un día), “Wilmer”, “Rojito”, “Conejo del Sur” y “Chacal” (José Ángel Talavera).

Encarnación Valdivia, “Tigrillo”.

[/doap_box]

“Yo les pido que por favor no vuelvan a llegar”, dijo “Tigrillo” al denunciar la celada que le pusieron para sumarlo a un acuerdo de Salvador Talavera con el FSLN.

El acuerdo de Talavera fue suscrito por José Benito Bravo Centeno, fiscal nacional del PRN; Nelson Escobar Díaz, presidente de la Juventud Nacional; y Jorge Luis Gutiérrez, secretario de organización.

El testimonio de los comandantes de la Contra que se negaron a sumarse a Salvador Talavera y al comandante “Mack”, José Benito Bravo, revela una verdadera celada y el nivel de conspiración en la operación política de debilitamiento de la ALN.

“Tigrillo”, el comandante Encarnación Valdivia, fue citado por Talavera junto a otros comandantes a una reunión de última hora, el pasado jueves 14 de septiembre, a eso de las tres de la tarde.

“Venimos a Sébaco, nos llevaron a comer, tuvimos un rato platicando con ellos, Bravo Benito (Mack) que es el que nos traía, y otros dos más… Llegamos a la casa de Salvador Talavera en Managua a eso de las ocho de la noche”, contó el comandante “Tigrillo”, a quien intentaron hacer caer en la celada política.

“Tigrillo” narró que en casa de Talavera se dio un encuentro de alrededor de ocho mandos medios del Partido Resistencia Nicaragüense (PRN), entre ellos uno conocido como “Kalimán Segovia”.

El comandante José Benito Bravo, “Mack”, quien ya se había sumado al FSLN en campaña electoral con bombos y platillos en 1996, fue la mano derecha de Talavera en su intento de sumar a la mayor parte de comandantes de la Contra.

LA CELADA

“Estuvieron hablando sobre la ayuda miserable que estaban recibiendo del licenciado Eduardo Montealegre, hablando entre ellos solos ahí, yo sólo estaba escuchando”, dijo “Tigrillo”.

“Ya les conozco la mala intención que tienen”, les dijo “Tigrillo”, un campesino que se hizo famoso en la guerra por lo elusivo que era para las fuerzas contra insurgentes del Ejército Popular Sandinista (EPS).

“Me voy a ir, no quiero saber nada de ustedes, les dije yo… pero eran las nueve de la noche, entonces no quise salir porque no había medios para salir del lugar, entonces me agarraron, me conquistaron, me dijeron que los apoyara y yo les dije: ‘Bueno, los voy a apoyar mañana pues’, les dije, pero era porque yo me sentía aculado porque era de noche”, recordó “Tigrillo”.

Lo llevaron a una pensión, le dieron de cenar, cuatro de ellos se quedaron un rato tertuliando con él y finalmente, “Tigrillo” los convenció de que por la “mañanita” harían contacto con “Johnson” (Luis Fley) o con Oscar Sobalvarro (Rubén) para trasladarse a la casa de campaña de la ALN.

EL ESCAPE

“Un muchacho me pasó la voz de que el licenciado Montealegre quería hablar conmigo, pero no me podía mover en ese momento”, recordó “Tigrillo”. Era la noche del jueves 14 de septiembre, a 24 horas de que Talavera se sumara a la alianza del FSLN.

La mañana del viernes 15 de septiembre, “Dimas mi hermano, copió al comandante ‘Johnson’, que se moviera rápido, porque no podíamos hacer ninguna maniobra allí, en eso llegó el comandante ‘Johnson’ y nos fuimos a la ALN”. Así escaparon.

Lo que ocurrió después fue visto por todos: Salvador Talavera y Daniel Ortega rubricando sobre la Bandera de Nicaragua, del FSLN y del PRN, unos tardíos “acuerdos de paz” (16 años después de terminada la guerra).

Talavera, a pesar de sumarse de hecho a la alianza de Ortega, se ha aferrado a la tercera diputación nacional que ostenta por la ALN.

GOLPE DE MANO

En los servicios de inteligencia militar este tipo de operación es conocida como “golpe de mano”, que según la Real Academia Española consiste en una “acción violenta, rápida e imprevista, que altera una situación en provecho de quien da el golpe”.

José Rizo, candidato presidencial del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), también aprovechó para llamar al votante antisandinista y liberal a que no votase por la ALN porque eso significaría votar por el FSLN.

Por su lado, los comandantes de la Contra cerraron filas alrededor de la ALN, en especial el hermano de Salvador Talavera, José Angel Talavera, comandante “Chacal”.

DOBLE IMPACTO

Sin embargo, Salvador Talavera ha dejado entrever que su hermano conocía de los “acuerdos de paz” que firmarían con el FSLN y que habría recibido recomendaciones del mismo.

A lo interno de la ALN la operación de Talavera ha caído como bomba.

Jamileth Bonilla, también candidata a diputada por la ALN y quien perteneció al círculo más cercano de Arnoldo Alemán, fue una de las primeras en denunciar a Talavera el día después.

La operación del FSLN fue de doble vía: por un lado golpearon a la ALN y por el otro al PLC, al sumar a su alianza a la hermana de José Rizo.

Sin embargo, el comandante “Mack” también había ofrecido un plan de trabajo al ex presidente Arnoldo Alemán y luego de hacérselo saber, se lo ofreció a Rizo. Al final no se concretó, pero la carta, hecha pública por LA PRENSA, es indicativa de que el FSLN se proponía también infiltrar al PLC.

LA ASIMILACIÓN

José Angel Talavera, comandante “Chacal”, explicó que “el sentir de la mayoría de la Resistencia nicaragüense y sus bases, cuadros intermedios y comandantes en general, sus familiares y entorno en general es el de reafirmar una vez más el compromiso que tenemos con Eduardo Montealegre y con la democracia en Nicaragua”.

“Si yo fuera Salvador pondría mi renuncia a la candidatura, pero como demócratas estamos a la espera de los demás cuadros y comandantes que vienen para tomar una determinación de lo que vamos a hacer”.

“Él es una persona adulta y debe conocer los riesgos y las ventajas de la decisión que tomó. Yo le hago un llamado a que haga lo correcto, que actúe según su conciencia. Desconozco lo que le prometieron a él pero si yo fuera él, yo prefiero morir con las botas puestas”, dijo José Ángel.

(Con la colaboración de Léster Juárez y Ludwin Loáisiga).

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí