JOHAN SANTANA ES EL PITCHER MÁS DOMINANTE DEL JUEGO, pero algunos expertos consideran que es más valioso un bateador de diario. (LA PRENSA/ARCHIVO)

¿SANTANA EL JMV?

Con todo y que el venezolano gane la triple corona [doap_box title=»Un ejemplo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La historia de los Marineros de hace años resultará familiar para cualquiera que haya seguido a los Mellizos este año. Ambos equipos estuvieron a 12 ½ partidos del primer puesto. Ambos equipos tuvieron rotaciones presentadas por el Abridor Número Uno. […]

  • Con todo y que el venezolano gane la triple corona
[doap_box title=»Un ejemplo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La historia de los Marineros de hace años resultará familiar para cualquiera que haya seguido a los Mellizos este año. Ambos equipos estuvieron a 12 ½ partidos del primer puesto. Ambos equipos tuvieron rotaciones presentadas por el Abridor Número Uno.

En el caso de Seattle se trataba de Johnson, cuyo equipo estaba a 27-3 (porcentaje de victorias de .900) cuando lanzaba y tenía un récord de derrotas de (52-63) cuando cualquier otro Marinero tomaba la pelota.

Unit era un hombre que tuvo un impacto aún mayor que el de Santana. Y lo hizo en una temporada cuando Ken Griffey Jr. se lesionó, removiendo al candidato más lógico a JMV de los Marineros de la discusión. Sin embargo, Johnson terminó de todas maneras detrás de otros cinco jugadores en las votaciones a JMV, incluyendo dos jugadores de su propio equipo.

Fue Johnson —cuyo equipo estuvo a 15-1 en sus últimas 16 aperturas— quien los regresó. Pero cuando el debate a JMV comenzó nuevamente, “nunca escuché su nombre, para serles sincero”, dijo McLaren.

Nunca lo escucharon porque Martínez bateó a .356 ese año y Buhner anotó 40 jonrones.

Proyectemos esa situación a los Mellizos este 2006 y respondamos esto: ¿Por qué Joe Mauer no es el Edgar Martínez de este equipo? ¿Por qué Morneau no es su Jay Buhner?

[/doap_box]

ALGO IMPROBABLE PARA UN PITCHER

Tomado de ESPN.com

Johan Santana es el lanzador más talentoso, carismático y dominante en el hemisferio. Y eso es algo con lo que todos deberíamos estar de acuerdo, excepto quizás por ciertos miembros de la familia inmediata de Roy Halladay.

Si Santana no gana el premio Cy Young de la Liga Americana este año, Goerge Mitchell deberá terminar con su investigación de esteroides para comenzar a analizar algo aún más escandaloso.

Dicho eso, hay algo que Santana no es:

El Jugador Más Valioso (JMV) de la Liga Americana.

Nuestro amigo, Buster Olney, presentó un elocuente caso de JMV para Santana en las últimas semanas. Ahora es tiempo de ver la otra parte de ese caso:

1. HAY UNA RAZÓN POR LA QUE EL CY YOUNG FUE INVENTADO

Y esa razón era para asegurarse que los lanzadores —específicamente los lanzadores de apertura— obtuvieran los trofeos, honores, los premios y el dinero que se merecen.

Aún hace medio siglo, era obvio que el JMV era un premio para jugadores de posición. No en todos los casos. No todos los años. No con cada jugador o con cada lanzador. Pero si los lanzadores hubieran sido tomados en cuenta como material de JMV, no hubiera existido la necesidad de crear el premio Cy Young en los 50s.

La historia no podría ser más clara con respecto a este tema, por más que hablara a través de James Earl Jones.

Los lanzadores de apertura ganaban tres de los ocho primeros ocho premios de JMV entregados por la Baseball Writers Association. Pero en los últimos 60 años, las cosas cambiaron un poco.

Ahora llegamos a los 121 trofeos de JMV entregados en ese momento. Los lanzadores de apertura ganaron siete de esos 121.

Pero en la era del juego divisional —que duró 38 temporadas— la tendencia es tan evidente que hasta nuestros tatarabuelos podrían ver los escritos de esta pared sin necesidad de usar anteojos.

En los 75 premios JMV en esta era, los lanzadores de apertura ganaron exactamente dos más que los vendedores de cerveza, mascotas y hasta bolsas de resina. Vida Blue (1971) y Roger Clemens (1986) son los únicos lanzadores desde 1969 en ganar un JMV. Y desde que Clemens ganó, sus compañeros de apertura están a 0 por dos décadas.

Eso no es una tendencia. Es una avalancha.

Pero dice ahí mismo en las instrucciones para los votantes, que “todos los jugadores pueden ser elegidos JMV, y eso incluye a los lanzadores y a los bateadores designados”. Entonces como tomamos eso en cuenta, no diríamos que nunca favoreceríamos a un lanzador de apertura para este premio.

Se necesitaría de una temporada extraordinaria y un conjunto de circunstancias extraordinarias.

La pregunta clave es: ¿Es acaso el año de Santana lo suficientemente extraordinario como para convencer a los votantes para ubicarlo por encima de jugadores de posición como Derek Jeter, Jermaine Dye, David Ortiz y hasta el propio compañero de equipo de Santana, Justin Morneau? Pasemos a otro tema.

2. UNA “TRIPLE CORONA” NO ES SINÓNIMO DE JMV

Un item importante en la lista de clasificación de Santana a JMV es el signo más indicativo de que sin duda ha sido el mejor lanzador de apertura en su liga:

Si la temporada terminara en los próximos 30 segundos, se ganaría la prestigiosa “Triple Corona del Lanzador” —por liderar en la liga en victorias, strikeouts y efectividad.

La historia nos indica que eso es un Cy Young en espera —porque las 11 veces que un lanzador realizó esa trifecta desde la invención del Cy Young, ese lanzador se ganó el Cy por unanimidad.

¿Pero JMV? Eso es otra historia.

En la era del juego divisional, seis lanzadores han ganado la Triple Corona. Ninguno de los cuales se ganó el premio a JMV. Su resultado promedio en la votación a JMV: sexto. Sólo Pedro Martínez (23-4 para los ganadores del comodín—Medias Rojas— en 1999) llegó a estar entre los primeros tres.

Pero si la temporada terminara hoy, Santana también se ganaría la Cuádruple Corona, ya que lidera en la liga en la cuarta categoría más importante-entradas lanzadas. Ningún lanzador de la Liga Americana ganó la Cuádruple Corona desde Hal Newhouser en 1945. Y Newhouser ganó el MVP.

De todas maneras, lo que tenemos que recordar es que en ese entonces no había tantos bateadores estrella para competir en este entonces, desde que Joe DiMaggio, Ted Williams y tantos otros patriotas partieron para la guerra, intentando ganar algo un poco más significante que un trofeo. Con lo que estamos hablando de una era completamente distinta.

Pero estamos dispuestos a considerar ese paralelo. Excepto que si lo hacemos, también tenemos que considerar el destino de los tres ganadores de la Cuádruple Corona de la Liga Nacional en la era del juego divisional: Steve Carlton en 1972, Dwight Gooden en 1985 y Randy Johnson en el 2002. Y esos tres terminaron quinto, cuarto y séptimo en las votaciones a JMV, respectivamente.

Bob Brenly, quien fue manager de Johnson en el 2002, nos dijo que no recuerda haber escuchado hablar del Unit como JMV en ese entonces —aún en un año monstruoso (24-5, con 133 strikeouts) para un equipo que terminó primero. Claro está, Curt Schilling también lanzó para ese club. Y Brenly admite que “cuando estaba sentado en el dugout, realmente no me preocupaba por los premios individuales”:

Sin embargo, Brenly dice que con todo el respeto que le merece a Santana, “para mí, un JMV es un muchacho que está allí fuera haciendo algo todos los días para ayudar a su equipo a ganar”. Y estamos de acuerdo con cada una de sus palabras.

Por excelente jugador que sea Santana, ha tenido un impacto en 32 partidos este año. Jeter, Dye y Morneau van a tener un impacto de 150 partidos. Y a pesar de que no sea la culpa de Santana, también es difícil competir contra eso.

3. PORCENTAJE DE VICTORIAS NO ES LO MISMO QUE JMV

El punto de venta número uno de Santana para candidato de JMV es una estadística que para su equipo es muy importante:

Cuando él lanza, los Mellizos siempre ganan.

Bueno, casi siempre.

Entrando a su apertura del jueves en Boston, su equipo está a 26-6 (.813 en porcentaje de victorias) cuando lanzó y 64-55 (.538) cuando alguien más lanza.

Desde el 27 de abril, cuando Santana se enderezó tras una apertura de 0-3, esos números enloquecieron más aún. Los Mellizos están a 25-3 (.893 en porcentaje de victorias) en sus 28 aperturas desde ese entonces. Pero deberíamos notar que su récord con cualquier otro jugador (58-46, .558) también es mejor que hace un tiempo.

Entonces ¿cuál es la moraleja de este cuento? Quiten a Santana del equipo, y los Mellizos se convierten en —¿qué?— ¿Los Azulejos? Algo por el estilo. No terminarían últimos. Pero no serían un equipo capaz de realizar las respuestas y contraataques más milagrosos de la historia. Entonces, sin lugar a duda, Santana es alguien que marca la diferencia.

Ese es un argumento que cualquier ser racional debería sentir. Razón por la que Santana se merece como mínimo un puesto en el balotaje de cada votante.

El tema es qué lugar.

Pero este también es un argumento con el que se puede hacer un par de trucos. Los Tigres están jugando béisbol a .741 (23-8) cuando lanza Kenny Rogers. Los Cardenales están jugando a .667 (20-10) cuando lanza Chris Carpenter. Los Padres están a .667 (14-7) cuando abre Woody Williams. Los Filis son un equipo de .800 (8-2) cuando lanza Randy Wolf. También hay un gran cambio en los números para estos equipos cuando lanzan otros jugadores. Pero eso no los hace candidatos convincentes a JMV.

Supongamos que Santana se hubiera lesionado en julio, y que Francisco Liriano se hubiera mantenido sano todo el año. Hasta las últimas dos aperturas del año de Liriano, los Mellizos ganaron casi el 80 por ciento de las aperturas de Liriano (11-3).

Si hubiera mantenido ese rendimiento el resto del año, y Santana hubiera caído, ¿Acaso Liriano sería candidato líder para JMV? Y si la respuesta es sí, ¿Acaso eso ni indica que, al menos por media temporada, Santana contaba con un lanzador en la rotación que era casi igual de bueno que él?

Pueden pensarlo el tiempo que quieran. Pero mientras tanto, aceptemos la premisa de que Santana es más valioso que cualquier lanzador de apertura en su liga. Porque lo es. ¿Pero hay precedentes recientes que indiquen que tenga que ser JMV?

La respuesta es fuerte: No.

Elias Sports Bureau investigó dos cuestiones para nosotros: (1) En los últimos 20 años, ¿qué 10 equipos de lanzadores tuvieron el mejor récord en los días que lanzaron? Y (2) en el mismo período de tiempo, ¿qué 10 equipos de lanzadores tuvieron la disparidad más grande en récord cuando otros lanzadores jugaron?

La temporada de Santana en el 2006 ni siquiera logró entrar en los primeros 10 equipos de mejor récord. Lo que significa que hay por lo menos 10 lanzadores en ese mismo período cuyos equipos tuvieron mejor récord cuando abrieron que el equipo de Santana este año. Eso hace que sea aún más difícil tomar su temporada como “extraordinaria”. Y de esos 10, sólo uno (Pedro en 1999) fue un factor en las discusiones al JMV.

Los 10 lanzadores en la lista de “mejor récord” lanzaron para equipos que llegaron a los playoffs o aguantaron hasta la última semana de la temporada. Fuera de Pedro, ninguno de los nueve restantes terminó mejor ubicado que en el sexto puesto en la elección de JMV.

Podemos trabajar a Santana a los 10 primeros usando la lista de “Comparación con otros Lanzadores”. Pero aún usando ese criterio, su temporada del 2006 aún rankea en el décimo puesto. Con lo que nuevamente nos preguntamos, ¿fue una temporada tanto mejor a la del resto de los lanzadores como para merecer el JMV? Es difícil decirlo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí