- Porfirio Altamirano recuerda su debut también próximo a los 30 años
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Alguien que podría saber qué hay exactamente en la cabeza de Devorn Hansack en estos momentos es Porfirio Altamirano. Al igual que el derecho de Laguna de Perlas, “El Guajiro”, alcanzó la cima del beisbol en línea hacia los 30 años.
“A esa edad (28 años de Hansack) no hay tiempo que perder. Se trata de aprovechar cada chance y demostrar que uno merece esa oportunidad. Yo espero que este muchacho lo entienda así”, dice Altamirano en su residencia en Estelí.
Cuando se dio su firma en 1979 con los Amigos de Miami, Porfirio era ya un lanzador maduro y con un impresionante historial con la Selección Nacional, pero sobre todo era un atleta que estaba consciente que luchaba contra el tiempo.
“Un año después de ser firmado, mi contrato fue negociado por los Filis y en mayo de 1982 ya estaba debutando en Grandes Ligas. Pasé rápido por Oklahoma en Triple A y llegué a las Mayores. No podía perder tiempo”, agrega el ex big leaguer.
Su historia con la de Hansack tiene algunos puntos de contacto. Después de ser botado por los Astros, Devorn consiguió una nueva oportunidad con Boston y este mismo año llega a las Ligas Mayores.
“Ya era tiempo que apareciera otro nicaragüense en las Grandes Ligas. A veces a mí me da tristeza porque veo que el beisbol no mejora aquí y los jóvenes como que no tienen deseos de superarse, pero ojalá que Hansack aproveche la oportunidad”, señala Porfirio.
EL DEBUT
“Cuando me dijeron que iba para Grandes Ligas, recuerdo que me emocioné muchísimo y sólo pensaba que iba a enfrentarme a todos esos bateadores a los que yo sólo miraba por televisión”, agrega Altamirano.
Porfirio señala que Hansack debe tener cuidado con los amigos y personas con las que debe salir de ahora adelante porque al nivel de las Grandes Ligas, la competencia es enorme y nadie hace el trabajo por uno. Y muchos amigos dejan de serlo.
“Hay prospectos que se pierden por no cuidarse. A Hansack no va a faltar quien lo invite a salir a cenar o echarse unos tragos o a consumir otras cosas sólo con el propósito de afectarlo y quitarle su lugar, pero es ahí donde él debe demostrar que es una persona madura”, explica.
El debut de Altamirano fue ese 9 de mayo de 1982 contra los Padres de San Diego, a quienes les lanzó un cero con un ponche en faena de relevo.
“En esos estadios llegan más de 40 ó 50 mil personas, pero uno sólo se concentra en los que llegan al home. Y siempre es importante comenzar bien porque es así como uno se va ganando la confianza de sus dirigentes. Yo la tuve con Pat Corrales”, asegura “El Guajiro”.
Hansack hará su debut mañana contra Toronto en el Roger Centre (3:07 p.m.), y lo hará como abridor. Y al igual que Altamirano, ha dicho a LA PRENSA que sabe que no tiene tiempo que perder.