- Dueño de los Yanquis suelta las riendas del mando
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STEINBRENNER DESCARTA APOPLEJÍA
Nueva York/Ap
George Steinbrenner dice que se encuentra saludable y en perfectas condiciones. Y para que no tengan alguna duda, el propietario de los Yanquis de Nueva York los invita a que le acompañen en el gimnasio.
“No, no he sufrido una apoplejía. No estoy enfermo. Me ejercito todo los días”, dijo en una entrevista telefónica realizada la semana pasada desde su oficina en Tampa, Florida.
“Quisiera ver a la gente que anda diciendo eso que venga aquí y que se ponga a hacer la rutina de ejercicios que llevo”, añadió.
Steinbrenner abordó sobre su salud, su equipo, la próxima postemporada y otros temas en una larga entrevista con The Associated Press. Pese a los rumores de que su salud se ha deteriorado, se mostró animado y optimista, aunque reservado.
Al preguntársele sobre las posibilidades de los Yanquis de poner a una sequía de cinco temporadas sin ganar la Serie Mundial, Steinbrenner se expresó confiado.
“La vamos a ganar”, declaró Steinbrenner antes que su equipo atrapara su noveno título en la división Este de la Liga Americana.
Steinbrenner ahora mantiene un perfil más discreto y habla poco, pero la salud de un hombre de 76 años es tema de conversación frecuente en los círculos del beisbol.
Las conjeturas tomaron fuerza tras desmayarse en un acto fúnebre por el legendario jugador de futbol estadounidense Otto Graham en diciembre del 2003 y tuvo que ser hospitalizado. Cuando los Yanquis dieron comienzo el mes pasado a la obras de su nuevo estadio, Steinbrenner habló escuetamente. Sus ayudantes evitan que la prensa se le acerque durante los juegos.
Steinbrenner pasa la mayor parte de su tiempo en Tampa y paulatinamente le ha transferido las riendas del equipo a sus familiares, incluyendo a su yerno Steve Swindal, de 50 años, y sus hijos Hank, de 47, y Hal, de 36. Steinbrenner ha designado a Swindal como su sucesor.
“He soltado casi todo el control de los Yanquis”, dijo Steinbrenner. “Tuve que dar espacio a gente más joven. No se puede frenarlos”.