Un grupo de mujeres de Jinotega participaron en la Primera Asamblea Extraordinaria. (LA PRENSA/ S.GONZALEZ)

Indígenas alcanzan liderazgo

Mujeres indígenas rinden informe del fruto de su trabajo [doap_box title=»Ayuda de alcalde» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Estas mujeres organizadas han recibido la promesa del alcalde liberal del municipio de Pantasma, Oscar Gadea Tinoco, de apoyarlas en proyectos de beneficio social, también se les facilitan los conocimientos básicos sobre transferencia sostenible, técnicas de producción y administración agropecuaria, […]

  • Mujeres indígenas rinden informe del fruto de su trabajo
[doap_box title=»Ayuda de alcalde» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Estas mujeres organizadas han recibido la promesa del alcalde liberal del municipio de Pantasma, Oscar Gadea Tinoco, de apoyarlas en proyectos de beneficio social, también se les facilitan los conocimientos básicos sobre transferencia sostenible, técnicas de producción y administración agropecuaria, gestión y comercialización.

Ahora la organización de mujeres indígenas cuenta con mujeres parteras, brigadistas de salud, líderes comunitarias, promotoras sociales quienes están al frente de las principales necesidades de salud de sus comarcas.

Actualmente están trabajando en la gestión de proyectos de viviendas, así como en la instalación de un albergue infantil, crianza de animales de patio y proyectos de agua potable, entre otros.

Las mujeres organizadas han obtenido estos beneficios gracias a la solidaridad de organismos como Vientos de Paz, a través de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG).

Proyectos

[/doap_box]

Hay 1, 500 mujeres organizadas de 27 comarcas del municipio de Jinotega y Pantasma

CORRESPONSAL/JINOTEGA

El Consejo de Mujeres Indígenas está actualmente trabajando en proyectos productivos y en pequeños negocios como panaderías, artesanías, etc. que también se han consolidado en el liderazgo de las mujeres a través de talleres de formación y la elaboración de una agenda de reivindicaciones que serán negociadas con las alcaldías de los lugares donde están ubicadas.

Mujeres indígenas de Jinotega y Pantasma han encontrado una nueva forma de vida dentro de la cual son dueñas de sus tierras y de sus medios de producción con los que se han integrado a la ganadería, el cultivo de granos básicos, café, hortalizas, productos no tradicionales, así como los oficios de manualidades, artesanía, entre otros.

Todo comenzó en 1992 cuando mujeres campesinas, miembros del Consejo de Mujeres Indígenas de Jinotega, se dieron a la tarea de organizarse.

Se pretendía que las campesinas pudieran lograr su autonomía económica en la producción de los diferentes rubros como granos básicos, productos no tradicionales, ganadería y proyectos a largo plazo que generaran rentabilidad, ganancias y autosuficiencia económica.

“Las mujeres descubrieron que la forma de apropiarse de sus derechos consistía en asumir una nueva posición frente a la vida, a través del empoderamiento económico, social y político, por eso ahora ya somos un mil quinientas mujeres de 27 comarcas del municipio de Jinotega y Pantasma”, explica Trinidad Sobalvarro García, líder de las mujeres indígenas del municipio de Pantasma.

Esta semana unas 80 mujeres líderes y que forman parte del Consejo de Mujeres Indígenas de Jinotega se reunieron en la Primera Asamblea Extraordinaria, con el objetivo de brindar un informe de los avances adquiridos desde su fundación.

Entre los logros alcanzados se destaca la aprobación de importantes proyectos, pero sobre todo la organización de las mujeres que les ha permitido salir de la marginación y del anonimato al que estaban sometidas.

Sobalvarro agregó que a las campesinas se les ha garantizado créditos para pequeños negocios, financiamiento básico y conocimientos técnicos para desarrollar sus proyectos para que sean autosostenibles a largo plazo.

“Hablamos de una nueva concepción de mujeres que pueden participar en una organización, que pueden defender sus deberes y derechos ya que antes no teníamos esa oportunidad porque éramos mujeres sometidas y marginadas”, reitera Sobalvarro.

Doña Trinidad, una de las pioneras en organizar a las mujeres de Pantasma, recordó que todo inició al ver a las mujeres tímidas y sometidas a sus maridos.

“Yo las miraba sumisas y no iban ni al Centro de Salud con sus hijos, por eso decidí impulsar los primeros grupos de mujeres ante la necesidad, cuando nuestros maridos se fueron a la guerra y de ahí surge nuestra organización que fue creciendo poco a poco”, recordó.

Sin embargo, fue hasta hace cuatro años que la organización creció y se fortaleció la participación de una mayor cantidad de mujeres que se integraron al trabajo por su independencia económica, política y social.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí