- La falta de fuente de trabajo, alto índice de analfabetismo y la pérdida de valores morales inciden en situación
Corresponsal/Madriz
El Ministerio del Trabajo (Mitrab) y el Ministerio de la Familia (Mifamilia) del departamento de Madrid registran unos 700 casos de niños y niñas en total abandono, los que son obligados a realizar trabajos pesados en el campo y en los poblados urbanos.
Otras organizaciones como Plan Nicaragua, que mantiene una fuerte incidencia en temas de la salud, educación y del campo, también han mostrado preocupación por el alto grado de desnutrición que padece la gran mayoría de la niñez por la extrema pobreza.
El cura párroco del templo Santiago de Apóstol, de la ciudad de Somoto, Fruto Valle, manifestó su preocupación por los mayores problemas sociales que enfrenta la juventud, los adolescentes y la niñez de Madriz.
Para el cura, la falta de fuente de trabajo en las áreas urbanas y rurales, además de un alto índice de analfabetismo; agregada a la pérdida de valores morales dentro de las familias, está facilitando un creciente descontento social de la juventud en estas zonas.
“Existe en este departamento un gran número de la niñez prácticamente desamparada que deambula por las calles, que se ve que no están siendo totalmente atendidos”, manifiesta el padre Fruto Valle.
Aunque reconoce la existencia de iniciativas muy positivas de atención a los menores, por parte de algunos Organismos No Gubernamentales (ONG) y de algunas instituciones estatales como Mifamilia.
RESENTIMIENTO SOCIAL EN JóVENES
El sacerdote recalcó la necesidad de diseñar programas de atenciones directas a la niñez, adolescentes y jóvenes en todos los niveles institucionales, que permita dar mayor protección, porque hace falta más empeño en cuanto a una mejor cobertura a esa problemática.
Para el padre Fruto Valle, el consumo de licor en muchos jóvenes de este departamento, asociado al uso de las drogas en algunos centros educativos y la vinculación a actividades de violencia juvenil demuestra un sentimiento profundo de desprecio a la vida.
“Hay un resentimiento social hacia las diferentes instituciones y a las promesas de los políticos que no logran llenar esos vacíos de demandas de empleo, acceso a la salud, educación y recreación sana de la juventud en estas zonas de Madriz”, exclamó.
“Es doloroso ver a muchos niños, niñas y adolescentes andar por las distintas calles de la ciudad, descalzos y mal vestidos; con mucha hambre en sus rostros”, expresó el prelado católico Fruto Valle.
Añadió que aún es más preocupante saber que muchos de estos menores son enviados por sus padres a pedir dinero, quienes por el conformismo de no tener trabajo prefieren quedarse en sus casas consumiendo licor, sumiendo más en la pobreza su hogar.
Varias organizaciones e instituciones que mantienen programas de atención, dirigidos a resolver parte de la problemática social que enfrentan muchos menores en el departamento de Madriz, reconocen por la difícil situación que éstos atraviesan.
Organizaciones como el Instituto Nicaragüense de Promoción Humana (Inprhu), que tiene un Programa de Atención a la Niñez Trabajadora (PANT) ha señalado en varias ocasiones la utilización forzada de menores en el trabajo infantil.