- Concepciones zoolólogicas en el arte precolombino
n la época precolombina los nativos de Nicaragua vivían bajo la ley de “morir o matar”. Y fue ese sistema de vida que existió entre el ser humano y la naturaleza, el que le permitió perpetuar su visión de la vida y de la muerte, utilizando imágenes que le confieren poder y gloria.
En ese sentido, la cerámica jugó un papel muy importante en la transmisión de valores y creencias de nuestros antepasados.
Julio-Valle Castillo, escritor y director del Instituto Nicaragüense de Cultura, explica que la serpiente tiene una serie de connotaciones en la cultura chorotega, no sólo por su enroscamiento, que puede ser símbolo de movimiento, sino también por el chischil que lleva en la cola, la lengua bípeda y los colmillos.
“La serpiente en la tierra era reflejo de una serpiente cósmica interestelar. Igual ocurre con el jaguar y con el tigre o el águila, todos eran símbolos de poder. La garra, el colmillo, incluso la utilización de la piel del animal son formas de imitar su fuerza”, comenta Valle-Castillo.
SOBRE LOS ESTUDIOS
Samuel K. Lothrop (1892-1965) en su obra Cerámica de Costa Rica y Nicaragua (1926), examinó más de 35 mil piezas arqueológicas, trazando una línea geográfica en la que comprende ambos países.
Aun así, le fue difícil delimitar las regiones por la falta de un conocimiento exacto de la arqueología, sin embargo, parece que el Occidente de Nicaragua, junto al Occidente de Costa Rica llegando hasta el Golfo de Nicoya, contenía una cultura aborigen cuyo carácter era primordialmente centroamericano.
Lothrop estuvo en Nicaragua varios meses estudiando exhaustivamente todas las piezas del antiguo Museo Nacional y de colecciones particulares, explicando que “dentro de las formas más características de la cerámica nicoya policromada destaca el jarrón efigie, el que utiliza el cuerpo de la vasija para representar un cuerpo o una cabeza”.
Para los estudiosos de los pueblos prehispánicos, la cerámica ocupa un lugar único en su clase, porque la producen todas las razas y tribus. “Las colecciones cerámicas de Costa Rica y Nicaragua, desde el punto de vista de la cantidad, están entre las más importantes del Nuevo Mundo”, dice Lothrop.
Valle-Castillo señala que la cerámica era utilizada básicamente en dos aspectos, rituales y domiciliares. “La cerámica de ritual era muy decorada y la utilitaria en menos grado”, dice.
“La cerámica sufrió varias etapas, pero después, y esto es inherente al hombre, empezó a jugar con las formas y a decorar para que se viera mejor, pero también para atrapar en sus objetos a la divinidad de sus dioses, sus símbolos y su pictografía”, dice Valle-Castillo.