Los presidentes de EE.UU., George W. Bush; El Salvador, Antonio Saca, y Honduras, José Manuel Zelaya, instaron ayer a que las elecciones en Nicaragua se celebren del modo más limpio posible y con igual oportunidad de participación para todos.
Bush se reunió ayer en Nueva York por separado con Saca y Zelaya, con quienes analizó la situación en América Latina, en vísperas de su participación en la 61 Asamblea General de la ONU.
Según el director para América Latina del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca, Daniel Fisk, en ambas reuniones los presidentes se mostraron unánimes a la hora de expresar su deseo de unos comicios nicaragüenses en los que “todos tengan oportunidad de participar”.
Los comicios del próximo 5 de noviembre en ese país centroamericano deben desarrollarse “de la manera más neutral posible”, instaron los mandatarios.
Venezuela y Cuba
Bush y los dos presidentes centroamericanos analizaron hoy también en sus reuniones la situación en Venezuela, en especial lo que Fisk describió como la estrategia de ese país de “utilizar sus recursos energéticos para apuntarse tantos políticos”.
En su reunión, Bush y Zelaya también repasaron la situación en Cuba y expresaron su apoyo al pueblo cubano en sus aspiraciones a la democracia, explicó el alto funcionario estadounidense.
En la otra reunión, Bush abordó cuestiones como la Cuenta del Milenio, el programa de ayuda estadounidense a los países en desarrollo democráticos, y en el que El Salvador espera ser el tercer beneficiario latinoamericano después de Honduras y Nicaragua.
Ambos mandatarios repasaron también el problema de las pandillas, y según Fisk, Bush “se mostró receptivo a ver qué es lo que podemos hacer”.
Los mandatarios también analizaron posibles vías para rebajar el precio del petróleo.
El Presidente estadounidense también expresó su agradecimiento por la contribución de tropas que El Salvador ha aportado en Irak, un contingente de cerca de 400 soldados.