Iglesia de Sutiava, en León, fue uno de los primeros templos declarados Patrimonio de la Nación en 1944, junto con el templo de Zaragoza. (LA PRENSA/ARCHIVO)

Sigue destrucción del Patrimonio Nacional

En toda Nicaragua hay obras declaradas Monumentos de la Nación. La UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad a las ruinas de León Viejo y El Güegüense; se gestiona lo haga también con el lago de Nicaragua. Sin embargo, hay abandono y poco interés. El INC no tiene el suficiente apoyo, y falta presencia de las […]

  • En toda Nicaragua hay obras declaradas Monumentos de la Nación. La UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad a las ruinas de León Viejo y El Güegüense; se gestiona lo haga también con el lago de Nicaragua. Sin embargo, hay abandono y poco interés. El INC no tiene el suficiente apoyo, y falta presencia de las municipalidades. A través del Intur se han dado leyes positivas que benefician a varios monumentos, incluyendo la iglesia de San Jerónimo, en Masaya, por medio de los Certificados de Crédito Fiscal.
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    ESPECIAL PARA LA PRENSA

    La Asamblea Nacional de Nicaragua, el 4 de abril de 1990, aprobó la Ley No. 90, en la que se declara Patrimonio Cultural de la Nación, una serie de obras de arte monumental, entre ellas los murales de la iglesia Santa María de los Ángeles, en el barrio Riguero.

    Alertado por el pintor Sergio Michelini, principal autor de los murales, publiqué en el diario LA PRENSA, edición del 27 de diciembre del 2004, el peligro que corrían los murales, luego que ya habían sido destruidos otros en el Parque Luis Alfonso Velásquez Flores, a lo largo de la Avenida Bolívar. El reportaje se tituló: “Murales en riesgo de extinción”.

    Casi dos años después, sin haberse tomado en cuenta a la Dirección General de Patrimonio Cultural, del Instituto Nicaragüense de Cultura, se realizan obras en el templo católico del barrio Riguero, causando daños irreparables a esta obra, citada en varios libros dedicados al arte mural en Nicaragua.

    Cabe la pregunta: ¿de qué sirven las declaratorias oficiales de Patrimonio Cultural, ante tanto descuido, ignorancia y barbarie? Los monumentos son destruidos por vándalos y pandilleros. Los bustos de próceres y héroes escapan de ser fundidos y convertidos en peroles para hacer sopa de mondongo.

    PRIMERAS DECLARATORIAS

    Según el licenciado Noel A. Carcache Gonzaga, un especialista en el tema, existe desorden y contradicciones, ya que estas declaratorias han tenido vigencia en forma de leyes, decretos, acuerdos administrativos y resoluciones, encontrándose que hay inmuebles que han sido dos veces declarados Patrimonio Nacional, como en los casos de la iglesia de Zaragoza, en León y el Convento de San Francisco, en Granada.

    Explica el licenciado Carcache Gonzaga que se dan errores legislativos, ejemplo la Hacienda San Jacinto, declarada Monumento Nacional Histórico mediante Decreto No. 125, de 1949, pero se deroga dicho Decreto para declarar de utilidad pública la casa y los corrales, con la finalidad de construir un Parque Nacional Histórico (Decreto No. 106, de 1954).

    Los primeros decretos datan de 1944, fue el Decreto No. 328 que declaró Patrimonio Cultural de la Nación, a los templos de Zaragoza y Sutiaba, en León; el templo, ahora Basílica, de la Inmaculada Concepción, en El Viejo, Chinandega; la iglesia de Guadalupe, en Granada. El Decreto No. 511, en 1946, incluyó al templo de Santa Ana, en Niquinohomo. El No. 475, en 1946, al templo de Guadalupe, en León. El No. 566, en 1947, el templo parroquial de Jinotega.

    En la década de 1950 se declaró Patrimonio Cultural, a los templos de Juigalpa, Acoyapa, Comalapa, Santa Ana en Nindirí, Posoltega, Santa Catarina en Catarina, Santiago en Boaco, Camoapa, Nagarote, San Jerónimo en Masaya, Santa Ana de Chinandega y Chichigalpa, Diriá y Diriomo.

    A partir de 1960 se incluyó El Calvario, en Chinandega; Potosí en Rivas, Somoto, San Rafael del Sur, Tipitapa, Nuestra Señora de Guadalupe en Chichigalpa, ruinas de la iglesia de San Francisco en El Realejo, iglesia de San Francisco, en Granada; desde 1970 la iglesia parroquial de Santa Ana, en Nandaime; iglesia de San Nicolás de Tolentino, en La Paz Centro; iglesia y convento de San Francisco, en Granada.

    La Catedral de León fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación, por Acuerdo Ministerial apenas en 1983. El Decreto No. 2432 de 1999, publicado en La Gaceta No. 238 del 14 de diciembre de 1999, declaró a la Catedral como Edificio del Milenio. El año 1983 hubo declaratorias para una serie de ruinas de templos y templos en la ciudad de León, figurando las de la iglesia de Veracruz, las ermitas de San Andrés, San Sebastián y Santiago.

    Iglesias de La Recolección, La Merced, el muro original de la iglesia de San Francisco, iglesia de San Pedro, San Felipe, Laborío, San Juan de Dios, San Sebastián, El Calvario, Curia Arzobispal, colegio y capilla de La Asunción, fachada de la iglesia de San Juan. En la década de 1990, iglesia parroquial de Totogalpa, Sébaco y el Santuario de Nuestro Señor de los Milagros, de El Sauce.

    CONSTRUCCIONES HABITACIONALES

    Si revisamos los decretos referentes a construcciones habitacionales, encontramos tal cantidad que hasta sorprende el listado. La primera declaratoria se refiere a la Hacienda San Jacinto, Decreto No. 106 de 1954. El No. 7 de 1980 es sobre inmuebles relacionados con la vida del general Augusto C. Sandino, en Niquinohomo la casa que fuera de don Gregorio Sandino. En 1981, el Decreto No. 882, es respecto a la casa natal de Carlos Fonseca Amador, en Matagalpa.

    En 1983 se da el Acuerdo Ministerial de la Casa Museo Archivo Rubén Darío, en León, que fue comprendido por la Ley No. 333 del 2000. A partir de 1983 se dan varios Acuerdos Ministeriales que abarcan las casas donde vivieron José de la Cruz Mena, Miguel Larreynaga, los jefes de Estado, José Zepeda, Norberto Ramírez y Pablo Buitrago; el mariscal Casto Fonseca, el presidente José Madriz, Garibaldi, Salomón de la Selva, Juan de Dios Vanegas, Rigoberto López Pérez, el presidente Tomás Martínez Guerrero, la familia Derbyshire.

    Se incluye en la declaratoria de Patrimonio de la Nación, la casa donde cayeron los militantes del FSLN en el Reparto Veracruz. En las que murieron Rubén Darío y Alfonso Cortés. La casa natal de Máximo Jerez. El sitio en el que fueron muertos Luisa Amanda Espinoza y Enrique Lorente. La casa de seguridad de Juan José Quezada, en León. En Nagarote la casa donde nació Silvio Mayorga y en la que vivieron los militantes del FSLN en Nandaime.

    El listado de sitios y edificios con declaratoria abarca todo el país. El Teatro Municipal de León lo fue por el Decreto No. 27 de 1950. En 1983 aumentó la lista, figurando el Colegio San Ramón, el antiguo Club de Obreros donde Rigoberto López Pérez disparó contra Anastasio Somoza García. En 1983 se declaró Patrimonio de la Nación, la Escuela Luis Alfonso Velásquez Flores, nombre del niño dirigente asesinado por la Guardia Nacional de Somoza. En 1994 las estaciones del ferrocarril en León, Managua, Granada, Masatepe, La Paz Centro y Niquinohomo.

    Sobre el departamento de León hay 93 declaratorias de Patrimonio que comprenden: la Casa de Salud Debayle, Casa de la Pólvora, el Fortín de Acosasco, la Cárcel de La 21, el árbol de genízaro de Nagarote, el árbol de tamarindo en el que ahorcaron al cacique Adriac, la ruinas de León Viejo y el sitio de la masacre estudiantil del 23 de julio de 1959.

    MURALES, PATRIMONIO CULTURAL

    Mediante la Ley No. 90 publicada en La Gaceta, No. 78, del lunes 23 de abril de 1990, se declaró Patrimonio Cultural de la Nación, una serie de murales pintados en todo el país por diferentes pintores, entre ellos Alejandro Canales, Leonel Centeno, Hilda Vogl, Rodrigo Peñalba, Manuel García, Sergio Michelini, Roger Pérez De la Rocha, Alejandro Aróstegui, Orlando Sobalvarro, Leonel Vanegas, Leoncio Sáenz, Donald Altamirano, Bayardo Gámez, Armando Mejía Godoy. Varios son ya fallecidos.

    Después de 16 años, gran parte de esos murales fueron destruidos, otros están deteriorados, la mayoría en el abandono. Queda el recuerdo en libros, revistas y publicaciones periodísticas.

    De nuevo cabe la pregunta, ¿de qué sirvieron estas declaratorias, el marco legal de protección, si la barbarie se impone? La misma Dirección General de Patrimonio del Instituto Nicaragüense de Cultura carece de los recursos para imponer sanciones o evitar a tiempo la destrucción.

    Asombra la cantidad de declaratorias de Patrimonio Cultural de la Nación, pero el colmo es que se hacen grandes gestiones para lograrlo por parte de la UNESCO y, luego de un brindis, sigue el abandono, como sucede en León Viejo; ya veremos qué pasa con El Güegüense. Se gestiona para el lago de Nicaragua, a la vez que lo siguen contaminando.

    La Resolución No. 09-00 de la Dirección de Patrimonio Cultural, declaró Patrimonio Histórico de la Nación los restos óseos de Francisco Hernández de Córdoba. En Managua hasta en 1996 se hizo con el Parque Histórico Nacional Loma de Tiscapa, y el Cementerio San Pedro tuvo su declaratoria el año 2003, mediante el Decreto No. 36-2003, casi 150 años después que se iniciaron los enterramientos.

    DESORDEN Y DISPERSIÓN

    La Dirección General de Patrimonio, del Instituto Nicaragüense de Cultura, no cuenta con el personal ni presupuesto necesario para la restauración, mantenimiento y cuido de las obras a su cargo. Su labor es meritoria pero limitada. Las donaciones recibidas son insuficientes.

    La Ley de Municipios y sus Reglamentos, Ley No. 40 y No. 261, incluye la preservación de la identidad cultural promoviendo las artes y folclore local por medio de museos, exposiciones, ferias, fiestas tradicionales, bandas musicales, monumentos, sitios históricos, exposiciones de arte culinario, etc.

    Sin embargo, la mayoría de las alcaldías muy poco hacen para que se cumpla lo concerniente al Patrimonio, ya sea Nacional o Municipal, quedando la mayoría de las veces reducida a una Declaratoria del Concejo Municipal. En el caso de la Alcaldía de Managua, fue hasta el pasado mes de enero que comenzó a funcionar la Dirección de Patrimonio Histórico Municipal.

    La falta de un verdadero control legal y administrativo ha provocado desorden y dispersión en la construcción de monumentos, falta cuido y vigilancia. Ejemplo, el llamado Paseo de Las Américas, frente a donde estuvo la Cancillería de la República, al pasar ésta a su nuevo edificio, quedó en completo abandono.

    La Alcaldía de Managua tiene el proyecto, que ha presentado ante las misiones diplomáticas acreditadas en Nicaragua, de construir en la Avenida Bolívar, el “Paseo de los Próceres y Héroes de las Américas”, donde en forma ordenada, con el mismo tamaño y diseño de la base y el busto, esté aquel personaje que cada país escoja.

    El Instituto Nicaragüense de Cultura y las municipalidades tienen que fortalecer su relación, en un país con tantas limitaciones, hace falta que todos sumen los recursos disponibles. Debe entenderse el valor de las obras declaradas Patrimonio Nacional, su relación como atractivo turístico, integrándose a la actividad económica, fuente de divisas.

    Estamos corriendo el riesgo de que muchas de estas obras se conserven solamente en fotografías, tarjetas postales, afiches, pósteres, etc. y que nuestras guías de turismo digan a los visitantes: “Aquí estuvo tal mural o tal monumento”. O, como después del terremoto de Managua en 1972: “¡Aquí fue!”

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