¿Tendrá aún tiempo?

[email protected] Cuando uno habla con Rosendo Álvarez da la impresión de hacerlo con un joven peleador que rasca por volver a la acción después de una sanción de ocho meses, producto de ingerir sustancias prohibidas para bajar de peso. “Me ofrecieron la pelea de título con Darchinian”, “esta semana comienzo a entrenar”, “ya verán que […]

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Cuando uno habla con Rosendo Álvarez da la impresión de hacerlo con un joven peleador que rasca por volver a la acción después de una sanción de ocho meses, producto de ingerir sustancias prohibidas para bajar de peso.

“Me ofrecieron la pelea de título con Darchinian”, “esta semana comienzo a entrenar”, “ya verán que volverá a coronarme”, “Dios me dio una lección y tengo que aprender de ello”, “voy a regresar a Nicaragua sólo cuando vuelva a ser campeón mundial”, son entre otras las frases de motivación que pregona el ex campeón mundial paja y minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Sin embargo, las cosas no parecen ser tan fáciles como las plantea Álvarez.

Con 36 años de edad cumplidos en mayo pasado, la hora del definitivo adiós está tocando a su puerta. Álvarez no es un joven peleador que puede ponerse a tono en poco tiempo, necesita trabajar más de lo acostumbrado para bajar de peso, entrenarse bien y llegar en buenas condiciones a una pelea.

Sus eternos problemas de peso han afectado seriamente la credibilidad en él. Y aunque dice que va a enderezar su carrera, el tiempo lo está ahogando porque piensa seguir en el 2007, con 37 años encima.

En los pesos pesados 37 años no es un gran edad todavía.

Sin embargo, en los pesos chicos, es mucha edad porque pierden los reflejos, las peleas son más intensas por la mayor cantidad de golpes, movilidad y rapidez de los púgiles, y sobre todo las complicaciones son mayores con el peso.

Un ejemplo de retirarse a tiempo lo brindó hace algunos años el mexicano Ricardo “Finito” López, quien dijo adiós al pugilismo con 35 años encima, con una victoria sobre el africano Zolani Petelo y con el cinturón minimosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) en su poder.

López, quien se marchó con un lujoso 51-0, con sólo un empate con Álvarez, colgó los guantes a tiempo consciente que la edad estaba afectando su rendimiento y la capacidad de resolver rápido a sus rivales.

Por varios años se especuló que López volvería, pero dejó el boxeo para los más jóvenes.

Rosendo, en cambio, pretende seguir con una edad poco apropiada.

Pero tiene la seguridad que volverá a conquistar un trono del mundo, a pesar que en su última derrota con el mexicano Jorge “Travieso” Arce, en abril pasado, dejó mucho que desear con una pobre preparación para una de las peleas más importantes de su meritoria carrera.

El nica atentó contra él mismo en esa pelea. No hay que buscar más culpables, pero promete seguir. ¿Tendrá tiempo todavía?

Esa es la pregunta que nos haremos desde el primer día del 2007, cuando la sanción impuesta por la Comisión Atlética de Nevada caduque y el “Búfalo” se aliste para un nuevo combate, ventaja que parece tener Ricardo Mayorga quien también cumplirá una sanción ese día, por el mismo motivo, pero con tres años menos de edad.

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