- El éxito de la caficultura depende del manejo aplicado
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La calidad de una taza de café puede estar determinada desde mucho antes de sembrar una planta, incluso desde el momento que se selecciona la planta adecuada. Es más, podría ser cuando se escoge el lugar donde se va a establecer la plantación.
En realidad una buena taza de café servida en un café de París, Dublín o Tokio, “nació” varios años atrás y es parte de todo un proceso que conlleva toda una historia que quienes la consumen, no conocen.
Ahora las nuevas tendencias del mercado apuntan a superar estos detalles y a hacer énfasis en los orígenes. Cada vez más consumidores quieren saber de dónde provino el café que toman, según los especialistas.
Esto es lo que definirá el cafetal del futuro, una plantación que romperá con los esquemas tradicionales de la caficultura durante más de 150 años.
CON VISIÓN DE FUTURO
Jürgen Pohlan, consultor internacional de café, expositor durante el recién finalizado Encuentro Ramacafe 2006 en Managua, sostiene que “ésta es una visión basada en las necesidades del futuro”.
Según dice, la crisis del café no parte de una caída en los precios internacionales, sino de la falta de eficiencia en la producción, pues “no han seguido las huellas positivas de nuestros abuelos”.
Indica que la gran mayoría de los productores de cafetaleros en Mesoamérica no han reinvertido el dinero para actualizar sus cafetales, sino que “han pensado que esa mina de oro va a existir siempre”.
Agrega que la gran mayoría de los productores, pequeños y grandes, producen con costos muy altos y “de una forma autodestructiva del grano”.
Desde la selección del área de siembra hasta la taza de café se produce una pérdida en la calidad de casi un 50 por ciento, afirma Pohlan, autor del estudio “El cafetal del futuro”.
En este contexto es muy difícil competir en mercados más exigentes y sobre todo con la amenaza del ingreso de nuevos competidores. Es así que la clave está en lo que denomina “agricultura de precisión”, es decir un esquema en el que el productor desde antes de establecer la plantación ya sabe qué calidad y volumen van a producir.
Esto pasa por la selección del territorio, por la siembra y el campo a utilizar para establecer la plantación.
Es fundamental esto, según el experto, ya que muchos de los cafetales están ubicados en pendientes de hasta 40 grados, lo cual eleva los costos. La tendencia es comenzar a cultivar en los altiplanos.
El caso de África es ilustrativo, ya que si bien son países en constantes guerras, la tendencia es que estos conflictos van a desaparecer algún día y a partir de entonces, inversionistas extranjeros y africanos van a empezar a invertir en esos países. De manera que no va a ser extraño empezar a ver una fuerte producción de café africano en los mercados internacionales en el futuro.
Buen manejo
Esa es la principal apuesta que Mario Rappaccioli, presidente del grupo Ramac y propietario de las fincas cafetaleras La Virgen y San Martín, ha hecho en sus fincas.
La calidad se logra con personal capacitado. Un punto en el que insiste, afirmando que sin el elemento humano no se logra nada.
Un énfasis que va desde la selección de las nuevas plantas hasta el traslado del producto a los beneficios.
A tono con esto en la hacienda La Virgen cuentan con Internet, una herramienta que los niños de esta finca podrán utilizar en un futuro cercano, explicó Rappaccioli.
La finca, un complejo productivo que cuenta con una escuela desde preescolar hasta quinto grado, ha sido catalogada como un modelo de producción, ya que el énfasis en la capacitación del personal rinde sus frutos.
De allí salen más de 7,000 quintales de café de primera calidad a los principales mercados y que además cuentan con tres certificaciones: Utz Kapeh, que impulsa el cuido del ambiente y un trato laboral justo; y de Rainforest Alliance, certificación de prácticas ambientales adecuadas.
Enrique Abril, representante de campo de Utz Kapeh para Latinoamérica, afirmó que esta certificación supone un sobreprecio para el productor de más de ocho dólares por quintal, pero lo más importante es que certifica la calidad integral de la finca.
Por otro lado, sostiene que la tendencia de la producción mundial está precisamente en los procesos de certificación, ya que los mercados se han vuelto más exigentes.
En Japón está prohibido el ingreso de café en el que se haya utilizado químicos prohibidos.
Hasta la fecha solamente el dos por ciento de la producción mundial de café es certificado, lo cual abre muchas posibilidades para los productores de café, afirma Abril.
Por su parte Henry Hüeck, gerente general del grupo Ramacafe, insiste en la importancia del concepto de responsabilidad social empresarial, lo cual ha permitido mantener una mano de obra calificada.
Así es que ya sabe. Estos consejos podrían ayudarle a usted, productor de café, a obtener una próxima cosecha de mejor calidad, si va a procesar el grano de plantaciones ya establecidas; o bien en un futuro más largo, cuando procese café de plantaciones que podrían establecer en los próximos años.