- Ballet folclórico realiza nuevas propuestas danzarias
El éxito de toda iniciativa danzaría radica en la pregunta ¿qué aporta a la cultura esta nueva propuesta?, y en ese sentido el Ballet Folclórico Quetzaltnáhuatl dejó muy en claro la noche del domingo pasado, que ellos son capaces de dejar huellas en la cultura nacional con sus aportes.
Y es que después de ver una coreografía de las fiestas agostinas con todos los personajes de la tradicional procesión al Santo Patrono de los managuas, Santo Domingo de Guzmán, cualquier turista extranjero tiene claro lo que sucede en esas festividades.
El Ballet Folclórico Quetzaltnáhuatl se presentó en el Teatro Nacional Rubén Darío que aunque no estuvo lleno, tampoco demasiado vacío, luciendo sus mejores trajes y danzas.
Eva Córdoba, directora de cultura de la Universidad Americana, presenció el espectáculo esa noche y opinó que “eso es lo grandioso de la juventud que tiene la creatividad y el entusiasmo de hacer nuevas propuestas. Me gustó mucho la utilización de recursos teatrales combinados con la danza, los que proporcionaron a las coreografías intrepidez y variedad”.
Un vistazo a lo nuestro, Pacífico, Norte y Atlántico, fue el nombre de esta velada cultural que mostró lo más representativo de cada región.
El Quetzaltnáhuatl es uno de los pioneros en la utilización de escenografía y la dramatización de algunas historias de las regiones a las cuales se remontaron esa noche.
Y en esta presentación gustó mucho la Historia Norteña, donde la utilización del espacio escénico fue dominado por los jóvenes bailarines.
Dentro del menú danzario se pudo observar una coreografía emulando las comparsas de Bluefields, este hermoso baile que se caracteriza por tener ritmos muy sensuales que obligan contornear el cuerpo con mucha fuerza y destreza.
misión cumplida
Después de la presentación, William Herrera, director del ballet, informó que el trabajo realizado esa noche desde el punto de vista artístico y técnico logró su objetivo, entre ellos y el más importante, que el público se identifique con cada baile.
“Como bailarines y coreógrafos estamos en función del público, es decir, que sean ellos los que sientan y vivan las danzas nacionales”, comentó Herrera.
Participaron en esta muestra folclórica el grupo Liberdanza, de la Universidad Evangélica de Nicaragua; Marimba Flor de Pino y el grupo Palacagüina.
El baile de El solar de Monimbó estuvo a cargo del grupo Palacagüina —integrado en su mayoría por adolescentes—, éstos pusieron su mayor esfuerzo para lucir sincronizados y uniformes, aspecto técnico que alcanzaron al finalizar este bonito y reconocido son.