Su paso por la colina cuando era un lanzador, su permanencia como manager en diversos equipos y su experiencia como gerente del Chinandega, le ha permitido a Davis Hodgson tener una perspectiva amplia sobre cómo se mueve el beisbol nacional.
“Para que nuestro beisbol mejore, debemos cambiar todos. Y aquí hablo de todos, de los técnicos, que tenemos que estudiar más, de los peloteros, que deben mejorar su actitud y ser más profesionales y también del periodismo, que a veces es cómplice de los errores”, dice Hodgson.
n ¿Cuándo falla el periodismo?
Cuando conociendo anomalías que se dan a lo interno de la Selección Nacional, calla, en lugar de exponer todo lo que sucede por dentro del equipo. Si los periodistas dijeran todo lo que sucede, ya se hubieran corregido muchos errores que se siguen cometiendo. Sé que a muchos cronistas no les gusta que yo diga esto y hasta me han preguntado y ¿por qué no lo decís vos, Davis? Y yo lo puedo decir una vez, pero no tengo los medios para hacerlo todos los días. Y no dicen todo porque son beneficiados con un viaje o con facilidades cuando hay viajes. Por eso esconde lo que sucede en la Selección.
n ¿Se debe ser más crítico?
Claro, de lo contrario se es cómplice con todo el desorden que hay.
n ¿Escuchás programas, transmisiones?
Sobre todo oigo programas, las transmisiones muy poco. Por ejemplo, ahorita que estaba el torneo en Cuba, dejé de escucharlas (las transmisiones) porque lo que oí eran quejas y no beisbol. Ese asunto de los 10 dólares de viáticos es un tema que ha sido tratado hasta la saciedad. Todos quisiéramos que fueran más, pero eso es lo que se da. Y los peloteros decidieron ir así. Pero qué pasa, cuando el equipo está perdiendo, se comienza a decir: ‘ claro les ganó el otro equipo porque recibe 100 dólares diarios, porque tienen zapatos Nike y los nuestros no’. Eso no ayuda en nada. Es un tema agotado. Si uno decide ir a jugar aun con las desventajas que tenemos, se tiene que ir a luchar y no a quejarse”.
n ¿Sentís que se te respeta a vos?
Sí lo siento. Uno no puede caerle bien a toda la gente, pero eso es normal. No soy un santo ni cosa parecida, pero he tratado de ir por la vida con honestidad. No me he ido de un equipo quedando mal con nadie y siempre he entregado cuentas claras. Eso sí, no soy ‘sí, señor’. Me gusta ser sincero.
n ¿Te ha tratado bien el beisbol?
Sí. Muchos me dicen, pero ‘¿por qué no tiene ni un carro?’ Por que para mí hay cosas más importantes que eso. Tengo otras prioridades.