- Lo que decían los técnicos sobre Denis Martínez en sus primeros años en las Grandes Ligas
Estamos en marzo de 1974 en el campo del Biscayne College en Miami, campamento de los Orioles de Baltimore. Denis Martínez acaba de cambiar sus blue jeans desteñidos por el uniforme de entrenamiento. Le queda flojo porque es todavía exageradamente flaco. Su caminar desgarbado lo hacia fácilmente visible mientras no podía ocultar su inquietud al ser sometido a prueba esa mañana.
No sabe inglés, sólo conoce al derecho de Telica, León, Antonio Chávez, y se siente en todo momento más intruso que extraño. Durante una semana, el aspirante nica trabajó con entusiasmo y empeño tratando de mostrar lo mejor de su potencial. Lo vieron tirar mientras recibía instrucciones, trataba de asimilar, procesaba sugerencias, y se esforzaba en comenzar a adaptarse. Joe Altobelli, Ray Miller y George Bamberger lo observaban como uno más entre el grupo de prospectos de Baltimore.
Primer diagnóstico
El primer diagnóstico que se ensayó sobre el nica fue de Ray Miller, que iniciaba su carrera como coach de pitcheo bajo las órdenes del manager del Rochester, Joe Altobelli: “Trae una curva que seguramente hará mucho daño proporcionándole una fuerte cifra en ponches. Tiene recursos pero necesito averiguar qué tan valiente es para enfrentar dificultades. Vamos a empujarlo hacia un trabajo intenso y mucha disciplina. Si es capaz de darnos eso, progresará rápido. Ah, también necesita más libras de peso. Está muy angosto y su bola rápida no tiene autoridad”, me dijo con la traducción de Julio Blanco Herrera.
Miller todavía no tenía fama como la tuvo más adelante, de poseer un “ojo clínico” para valorar en su real proyección, a los jóvenes que buscaban cómo escalar la montaña, pero su opinión tenía significado.
Año y medio después, respaldado por consistentes comportamientos, Denis estaba con el Rochester en Triple “A”. Al abrirse el campo de adiestramiento en ese 1976, fue Altobelli quien opinó sobre su futuro:
“Dispone del equipo necesario para establecerse arriba, pero le falta algo de experiencia. Eso sólo se consigue tomando retos. Considero que antes de finalizar esta campaña, Denis podría estar con el equipo grande. Todo va a depender de su rendimiento con el Rochester”, dijo el timonel Triple “A” al cubano Julio Blanco Herrera, el scout cubano que contribuyó a la firma de Martínez, siguiendo las recomendaciones de Tony Castaño.
Sobre su material expresó: “El muchacho ha evolucionado notablemente como lanzador. Su recta es fuerte y su curva excelente y obediente. Le falta mejorar el cambio y fildear con más seguridad los machucones”.
Y Denis respondió obteniendo las tres coronas en Triple “A”.
Fue entonces que Altobelli dijo: “Está listo y va a quedarse”.