- Benedicto XVI se compara con una “bestia de carga” al servicio de la fe
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El Papa Benedicto XVI se comparó con una “bestia de carga” al servicio de la fe durante un discurso que pronunció el sábado por la tarde en la céntrica Plaza de María (Marienplatz) de Munich, en el primer día de su viaje a Baviera, la región alemana donde nació.
Sobre un estrado situado a los pies de la Columna de la Virgen, el Papa recordó que abandonó, no sin pesar, la docencia universitaria en 1977 para ser nombrado Arzobispo de Munich y de Frisinga.
Luego hizo referencia a San Agustín, “quien había elegido la vida de un hombre de conocimiento pero a quien Dios llamó para ser el animal de remolque, la bestia de carga, el valiente buey que tira del carro en el campo de Dios que es nuestro mundo”, contó el Sumo Pontífice ante unas 40,000 personas, según la Policía.
“Pero a semejanza del animal de tiro, que es el que está cerca del campesino ya que cumple bajo su mando el pesado trabajo que se le encomienda, el obispo, en su humilde servicio, está muy cerca de Dios, ya que cumple un servicio importante para su reino”, afirmó el Papa.
Benedicto XVI añadió que este pensamiento le animaba “cada día a llevar a cabo (su) servicio con alegría y confianza”, tanto hace treinta años como desde que sucedió a Juan Pablo II en abril de 2005.
El Papa, de 79 años, terminó su discurso explicando que su “patrón” (Dios) no lo había “liberado” siempre de sus deberes. “Me encuentro por tanto de nuevo al pie de la Columna de la Virgen, para implorar la bendición de la madre de Dios, esta vez no sólo para la ciudad de Munich y para Baviera, sino para la Iglesia universal y para todos los hombres de buena voluntad”, concluyó.
Después de que el Papa recitase una oración, la coral entonó un cántico en el que participaron los numerosos prelados presentes y personalidades políticas como la canciller alemana, Angela Merkel.
La muchedumbre agitó banderas blancas y amarillas, con los colores del Vaticano, y gritaba ¡Benedetto! (Benedicto en italiano), al igual que hicieron miles de personas al paso del papamóvil en las calles de la capital bávara.
EMOTIVO RECIBIMIENTO
Cientos de personas, muchas de ellas vestidas con trajes tradicionales, recibieron en el aeropuerto a su venerable compatriota.
“Guardo muchos recuerdos de personas y acontecimientos que me marcaron intensamente”, les dijo en medio de intermitentes aplausos.
“Es bello poder ver de nuevo mi patria e ir a los lugares donde viví”, había comentado antes a los periodistas que lo acompañaban en el avión desde Roma.
Diversas personalidades políticas y eclesiásticas hicieron referencia el sábado a temas delicados, como la ausencia de progreso en ecumenismo y la posición del Vaticano sobre algunos aspectos de la sexualidad, en el primer día de la visita del Papa Benedicto XVI a Alemania.