- Hace cinco años escapó de morir en Nueva York
NUEVA YORK/AFP
El 11 de septiembre de 2001, Carol Wilkinson escapó de un edificio contiguo a las Torres Gemelas mientras su primo Glenn Wilkinson, teniente del Cuerpo de Bomberos, llegaba a los rascacielos para morir allí.
Cinco años después, Carol teme caminar en una multitud que se mueve en la misma dirección porque le recuerda a las riadas de personas huyendo del Bajo Manhattan aquel día fatídico.
Además de eso, esta mujer de 39 años, administrativa de profesión, ha sufrido en las caderas las consecuencias de una evacuación que la obligó a caminar más de 70 calles con zapatos poco adecuados.
Aunque Wilkinson fue recientemente operada después de pasar “cuatro años de un dolor atormentador”, parece sentirse más cómoda con el término “superviviente” que el de “víctima”.
Quizás lo que le ocurrió a su primo, de 46 años, que sobrevivió al derrumbe de la primera torre y murió en el colapso de la otra, la ha ayudado a entender la diferencia.
“Yo estoy aquí para cambiar mi vida, no hay de que lamentarse. Yo estoy aquí, pero ellos no”, dijo a la AFP sobre los 2,749 muertos en las Torres Gemelas.
Para rendirles homenaje, Wilkinson es una de las personas afectadas por los acontecimientos que ha aceptado hacer de guía de la Zona Cero —sin cobrar— para los miles de turistas y neoyorquinos que cada día se acercan al lugar.
Las visitas guiadas son una iniciativa de una organización de allegados de las víctimas (la September 11th Widows and Victims Families Association) y los fondos obtenidos servirán para la construcción y mantenimiento de un centro permanente para visitantes.
“Los que pertenecemos a la comunidad del 11 de septiembre —explicó haciendo uso de una fórmula muy extendida entre los afectados—, hemos estado viviendo con esto a diario por varios años”.