- Cuatro artistas en UNA SOLA NOCHE fue suficiente para reconocer el TALENTO DE LA MÚSICA en español. Una AGRUPACIÓN ARGENTINA, una española, una solista y un GRUPO MEXICANO fueron los invitados para demostrarlo en el Segundo FESTIVAL DE LA MÚSICA LATINA
Sin duda alguna la sencillez de la mexicana Julieta Venegas marcó la diferencia la noche del viernes, cuando se realizó la segunda edición del Festival de Música Latina. Esta joven, quien fue la tercera invitada de la noche, después de Miranda quien puso a brincar a muchas adolescentes y La Quinta Estación, quienes levantaron los ánimos de todos los presentes, salió al escenario a las 11:20 p.m. sin humo, ni exóticos juegos de luces, sino con los brazos hacia el cielo saludando al público nicaragüense.
Vestida con un pantalón negro estilo pescador, zapatos y camisa lila y con un chaleco blanco que le daban un toque de seriedad, “la chica del acordeón” interpretó los temas de su nuevo disco Limón y Sal, así como otros con los que hizo corear al público, como Algo está cambiando y Andar conmigo. El éxito más esperado y pedido a gritos fue Me voy, con el que Venegas se despidió, aunque regresó por petición del público.
Hay quienes comentaron que esperaban mucho más de Venegas, sin embargo la actuación de esta joven fue sencilla. Lo que marcó un estilo diferente que el público no rechazó y lo disfrutó, al igual que nuestro cantautor, Ramón Mejía (Perrozompopo), quien subió al escenario para sacar unas fotos de “la chica del acordeón”.
¡A Bailar!
Minutos antes de la presentación de Venegas, el grupo Miranda puso una chispa de euforia con su género musical que llaman electropop-melodramático. Las fans adolescentes cantaron y se subieron a las barras que dividían la tarima del público. Mismas escenas que se vieron con la presentación de La Quinta Estación.
La belleza física de la vocalista de la agrupación española y sus habilidades en ejecutar la armónica, dejaron literalmente con la boca abierta a todos los chicos, quienes fijaban sus miradas en las bien definidas piernas de la artista.
La Quinta Estación realizó la dinámica de separar al público en dos partes para competir cantando el coro de la canción Dónde irán. Sin embargo, el público respondió atacándose entre sí con botellas de agua y latas de cervezas. Ante la incontrolable situación, los jóvenes del grupo amenazaron con marcharse del escenario si la disputa continuaba, pero el público respondió positivamente y el concierto continuó.
Los últimos de la noche
A las 12:50 de la madrugada del sábado, los rostros de las adolescentes ya lucían cansados, mientras los más adultos esperaban con ansias la llegada de Elefante, el último grupo de la noche. Éstos, sin hacerse esperar tanto, salieron al escenario diciendo “No a la violencia intrafamiliar”, “Viva la mujer” y otras frases en pro de los derechos del género femenino, mientras iniciaban a tocar su éxito El Abandonao.
Después de bailar, la noche se puso romántica con el tema Aquí estoy. Algunas parejas aprovecharon para romancear mientras otros cantaban en coro. Los besos y las sonrisas de los cuatro jóvenes de Elefante no faltaron, estos mexicanos no perdieron oportunidad y desde que llegaron lanzaron miradas coquetas y besos a las fans que se derretían por ser vistas.
Elefante interpretó viejos temas, como El país de las sonrisas, con el que muchos se llenaron de nostalgias, Así es la vida y De la noche a la mañana, así como el pedido tema Mentirosa. Con este tema, la agrupación se despidió agradeciendo al público nicaragüense por haberles recibido con mucho entusiasmo y amor, misma conclusión a la que llegó Miranda, La Quinta Estación y Julieta Venegas, los cuatro invitados del Segundo Festival de Música Latina de la empresa telefónica Enitel con su marca Claro, que acaban de lanzar al mercado.
Algunos datos
Según Tamara Montes, gerente de Eventos Especiales de Enitel, al concierto asistieron alrededor de 14 mil personas, que era lo esperado, por lo que modificaron el escenario colocándolo en el extremo norte, frente al edificio BAC. Durante la noche no se reportaron casos de gravedad en el puesto de bomberos, nada más algunas personas que sufrieron bajones de presión.
La seguridad estuvo excelente, ni antes ni después del festival se reportaron disputas entre el público más que palmadas a la hora de alcanzar las toallas llenas de sudor que lanzaron los jóvenes de Elefante.