Nos vamos a Brasil

El último estudio de salarios de Mercer confirma que las empresas brasileñas pagan los sueldos más altos en América Latina [doap_box title=»Metodología de salarios» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La información se refiere a salarios líquidos anuales (incluyendo bonos) mensualizados. Para América Latina se presenta el salario correspondiente a la mediana de cada tramo. Los tramos van desde […]

  • El último estudio de salarios de Mercer confirma que las empresas brasileñas pagan los sueldos más altos en América Latina
[doap_box title=»Metodología de salarios» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La información se refiere a salarios líquidos anuales (incluyendo bonos) mensualizados.

Para América Latina se presenta el salario correspondiente a la mediana de cada tramo. Los tramos van desde empresas con una facturación anual de menos de US$50 millones hasta aquellas con más de US$500 millones.

En América Central, las empresas se presentan sólo en un tramo, sobre US$50 millones, y se utilizan el promedio y el tercer cuartil de la encuesta de salarios de Mercer.

En algunos casos ocurre que salarios de tramos inferiores son levemente mayores que los tramos superiores. Lo anterior se debe a las características de la muestra considerada en cada país.

FUENTE: Mercer Human Resource Consulting; Director de Capital Humano para Latinoamérica: Alberto Mondelli (52-55) 5999 1922[/doap_box]

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    Metodología de encuesta

    Estudio cuantitativo, basado en la técnica de encuesta autoadministrada a través de internet. Instrumento de medición elaborado por AméricaEconomía Intelligence. El grupo objetivo estuvo conformado por lectores de AméricaEconomía, quienes fueron invitados a participar del estudio a través del envío de un correo electrónico. Se obtuvo un total de 1,384 respuestas, distribuidas entre los diversos países de la región. El trabajo de campo fue realizado durante julio de 2006.

    Los sueldos en América Latina están subiendo. Especialmente para los ejecutivos y altos directivos de las empresas de la región. Pero en ninguna parte suben como en Brasil, según el estudio de salarios que año a año hace la consultora de recursos humanos Mercer. Según las muestras de empresas de la consultora, el presidente ejecutivo de una empresa con más de US$500 millones en ventas anuales, gana en promedio US$52,882 líquidos al mes, considerando bonos y renta variable. Nada mal y muy por sobre los US$35,048 que gana el principal ejecutivo de una firma mexicana de las mismas dimensiones. Y eso que en México vienen de una racha de salarios al alza. Según la consultora mexicana AO Consulting, los sueldos de ejecutivos vienen creciendo a tasas de 5.14 por ciento en 2003, 4.4 en 2004 y 4.57 por ciento en 2005. Para 2006, deben subir entre un 4.70 y un 5.20 por ciento.

    Es el resultado de un tiempo de vacas gordas que ha dinamizado el mercado de ejecutivos en la región. “Es un momento sólo comparable con la etapa de las privatizaciones —a comienzos de los noventa y antes de que llegaran los efectos de la crisis del tequila— y con el boom de las puntocom, en el que Argentina fue un gran protagonista”, dice Rubén Heinemann, socio de Heidrick & Strugless en Buenos Aires. “Pero entonces la demanda no era tan amplia como ahora”.

    “En Estados Unidos se espera una inflación de 4.7 por ciento, mientras que los salarios están subiendo sólo en 3.5 por ciento”, dice Alberto Mondelli, gerente de Mercer para América Latina. “En la región, en cambio, los aumentos de salarios generales están por sobre la inflación… Y en el caso de los ejecutivos, el alza está siendo más fuerte”. Más allá de los efectos de esto en la disparidad de ingresos en cada uno de los países, la situación es resultado de una demanda por talento que no todas las economías están consiguiendo proveer.

    Nuevas opciones

    No obstante, no en todos los casos son iguales. “En Colombia, esa mayor demanda está generando un fenómeno interesante: el regreso de los expatriados al país”, dice Álvaro Cadavid, gerente de Spencer Stuart en Colombia. “Pero los salarios no están subiendo”. Según Cadavid, el motor que mueve a los ejecutivos colombianos en sus postulaciones a nuevos empleos no es el dinero, sino la empresa, el puesto y el desafío. Similar es la opinión de Heinemann en Argentina. “Las remuneraciones no están subiendo tanto a pesar del mayor dinamismo”, dice el argentino. “Hay resistencia a la subida de salarios ejecutivos, quizás por el recuerdo de otras épocas…”

    Según Mondelli, de Mercer, no sólo están subiendo los salarios, sino otros beneficios, como el auto asignado, los seguros y, especialmente, el plan de retiro conjunto entre empresa y empleado, en que la compañía hace un match entre 100 y 200 por ciento de lo que el empleado ahorra para su jubilación. Muchas empresas aprovechan los problemas de la seguridad social en la región y el escaso hábito de ahorrar a largo plazo para generar planes de retiro, principalmente de aporte definido, para retener a sus ejecutivos en el largo plazo. Eso coincide con el debilitamiento de otros modelos de compensación de largo plazo como los stock options, dados los problemas contables y la desconfianza entre los accionistas. “Hoy hay menos espacio para la creatividad en los beneficios y planes de compensaciones, porque los accionistas quieren cada vez reglas más claras y simples”, dice Mondelli.

    Habrá menos creatividad, pero no a muchos les aproblema, mientras tengan más dinero en sus bolsillos.

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