- El presidente Bush reconoce existencias de cárceles clandestinas y ordena 14 traslados a Guantánamo, incluyendo al cerebro del 9/11
[/doap_box]
El presidente estadounidense George W. Bush anunció este miércoles que el presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Khaled Sheikh Mohammed, y otros 13 miembros de Al Qaeda detenidos por la CIA serán transferidos de cárceles clandestinas a Guantánamo, Cuba, para ser juzgados.
Bush confirmó por primera vez que la CIA tuvo prisioneros detenidos en cárceles secretas, pero defendió el programa de la agencia estadounidense así como los métodos “duros” de interrogación que algunos críticos han denunciado como tortura.
“Fue necesario transferir a estos individuos a un ambiente donde puedan ser retenidos en secreto, interrogados por expertos y, cuando era apropiado, procesados por actos terroristas”, dijo Bush en un discurso en la Casa Blanca.
“No puedo describir los métodos específicos que se usaron”, porque eso podría ayudar a los terroristas a aprender cómo enfrentarlos, alegó el presidente. “Pero puedo decir que los métodos fueron duros, y fueron seguros, y legales, y necesarios”.
Bush agregó que Khalid Sheikh Mohammed, el autoproclamado artífice de los atentados del 11 de septiembre de 2001 (9/11), fue transferido junto con otros 13 sospechosos de Al Qaeda a la base de Guantánamo, donde serán juzgados por comisiones militares que deben ser aprobadas por el Congreso estadounidense.
Además, aseguró que Mohammed, capturado en 2003, confesó bajo los métodos de interrogación de la CIA los medios que Al Qaeda usa para dotarse de armas bacteriológicas para llevar a cabo ataques con antrax, un agente mortal.
“En cuanto el Congreso autorice las comisiones militares que he propuesto, los hombres que nuestros oficiales de inteligencia creen que orquestaron la muerte de cerca de 3,000 estadounidenses el 11 de septiembre de 2001, enfrentarán la justicia”, aseguró Bush.
Entre los 14 sospechosos están Mohammed, Abu Zubaydah —quien se cree es un importante ayudante de Osama Bin Laden— , y el presunto conspirador del 11 de septiembre, Ramzi bin al-Shibh.
Además están Hambali, presunto miembro clave de la red extremista Jemaah Islamiyah (JI), ligada con Al Qaeda, responsabilizada por varios ataques con bombas en Indonesia, incluyendo el de octubre de 2002 en Bali que mató a 202 personas.
Bush dijo que el Comité Internacional de la Cruz Roja tendrá acceso a ellos, y los detenidos, a cambio, tendrán acceso a asesoría legal. Enfatizó que “se presumirá su inocencia”.
En ningún momento Bush sugirió que los detenidos, bajo la custodia de la CIA o en Guantánamo, fueran detenidos por error y subrayó que “están bajo nuestra custodia para que no puedan asesinar”.
“Para ganar la guerra contra el terrorismo, debemos poder detener, interrogar y, cuando es indicado, perseguir a los terroristas capturados aquí en Estados Unidos y en los campos de batalla del mundo entero”, afirmó Bush.
Con la transferencia de los 14 presuntos terroristas, Bush dijo que el programa secreto de la CIA ahora no tiene prisioneros, pero que seguirá operativo para continuar deteniendo e interrogando extremistas sospechosos capturados en la guerra contra el terrorismo.
El presidente estadounidense reconoció que las prisiones de la CIA, las detenciones en Guantánamo, y los métodos de interrogatorios agresivos calificados de tortura por grupos pro derechos humanos, han afectado en algunos casos las relaciones de Estados Unidos con sus aliados clave.
“Quiero ser absolutamente claro con nuestra gente y con el mundo: Estados Unidos no tortura. Va contra nuestras leyes y contra nuestros valores. No lo he autorizado y no lo autorizaré”, añadió.