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Con la mira puesta en las próximas elecciones generales del 5 noviembre, el Frente Sandinista ha reforzado su estrategia de concretar alianzas políticas con sectores a los que, incluso, combatió a muerte en distintos períodos históricos. Tal situación se vio ayer cuando el candidato presidencial de ese partido, Daniel Ortega, dio la bienvenida a nuevos aliados de diversos sectores políticos de Masaya.
En un concurrido acto público realizado ayer en el restaurado Mercado Antiguo, Ortega y otros miembros de la denominada alianza Unida Nicaragua Triunfa, celebraron la adhesión de personas y pequeñas agrupaciones políticas, a las estructuras del Frente Sandinista.
Ortega, con un mensaje de reconciliación y olvido del pasado, escuchó y celebró durante poco más de dos horas los discursos de amistad, olvido y perdón de unas doce personas que supuestamente dejaron de lado sus ideologías y simpatías políticas hacia otros partidos, para integrarse al FSLN, “convencidos” de que sólo el FSLN puede ganar las próximas elecciones.
Por la tarima desfilaron ex diputados de la extinta UNO; ex miembros del partido de los Somoza, el PLN; candidatos activos de la agrupación Alternativa por el Cambio; supuestos ex activistas del PLC, y otros sectores.
Durante el acto el FSLN presentó el testimonio del ex sargento de la Guardia Nacional (el extinto ejército de Somoza), Ramón Rojas, quien aseguró haber estado diez años preso durante el gobierno sandinista, pero que ayer pidió un voto de confianza para Ortega.