(FOTOS LA PRENSA/G. MIRANDA)

“Mi vida está destinada para las Grandes Ligas”

Juan Carlos Ramírez, que firmó el año pasado con la organización de los Marineros de Seattle, es actualmente uno de los prospectos nicaragüenses más prometedores, al menos eso se interpreta cuando a los 18 años, con 6.5 pies de estatura y 200 libras de peso, puede lanzar de manera persistente las 94 millas por hora […]

  • Juan Carlos Ramírez, que firmó el año pasado con la organización de los Marineros de Seattle, es actualmente uno de los prospectos nicaragüenses más prometedores, al menos eso se interpreta cuando a los 18 años, con 6.5 pies de estatura y 200 libras de peso, puede lanzar de manera persistente las 94 millas por hora y —de vez en cuando— elevarse hasta 97 y 98 millas

Juan Carlos Ramírez, prospecto de los Marineros de Seattle

Muchos se mostraban incrédulos cuando se escuchó la noticia de que Juan Carlos Ramírez lanzó hasta 98 millas por hora en la Liga de Verano de Venezuela.

En esta ocasión no se trataba de sólo rumores. Era verdad.

Ramírez, ese estirado lanzador que militó en los equipos de la Liga 14 de Septiembre y Bóer-American College, estaba causando una buena impresión en Venezuela, en su primera temporada como prospecto de la organización de Grandes Ligas, los Marineros de Seattle, por quienes firmó por 32 mil dólares.

Cuando partió hacia la nación sudamericana, Ramírez, de 18 años, medía 6.3, pesaba 162 libras y lanzaba hasta 88 millas por hora. ¿La misión en Venezuela? Aumentar todo. Luego de un proceso que le hizo pasar por una mejor alimentación y las pesas, alcanzó los 6.5 pies y 200 libras. Y lo más sorprendente, ahora promedia 94 millas por hora.

Incluso, el radar de su entrenador registró durante un partido 97 y 98 millas. “Me sorprendí y mi coach también, pero cuando se trabaja con disciplina uno puede lograr cosas más allá del objetivo”, dijo Ramírez en una charla sostenida con LA PRENSA.

Y precisamente así sucedió. Ramírez se excedió en Venezuela, al obtener el liderato de efectividad de la liga con 1.66, debido a 16 carreras, 12 de ellas limpias, en 65 entradas completas.

Ramírez terminó con balance de 5-1, tolerando 43 sencillos y reduciendo el porcentaje de bateo en contra hasta .191. Regaló 35 boletos, golpeó a siete, ponchó a 56 y durante los 14 juegos en que participó no permitió ni dobles ni triples ni cuadrangulares.

Sus números y físico le valieron para que sus compañeros le compararan con el estelar lanzador cubano de los Medias Blancas de Chicago, José Ariel Contreras.

n Aquí se comentó que lanzaste 98 millas por hora en Venezuela, ¿es cierto?

Sí, pero sólo fue en un partido y estaba más concentrado en la velocidad que en el control. Lancé como tres veces las 98 millas y después estuve en 97 y 96 millas.

n ¿Cómo reaccionaron tus entrenadores?

Ellos estaban sorprendidos. Cuando hablé con mis entrenadores, me dijeron que yo tenía un gran talento y que debía cuidarlo mucho. Pero me aconsejaron que por el momento tratara de concentrarme en el control.

n ¿Cuál fue el trabajo que hiciste para aumentar tu velocidad de 88 millas hasta sostenerla en 94 millas?

El salto no fue de pronto, porque trabajando duro es que se adquieren las cosas. Una de las primeras cosas que me dijeron cuando me firmaron es que mi altura me ayudaría a aumentar la velocidad y que mi contextura física era propicia para eso. Cuando me fui a Venezuela estaba en 6.3 pies y 162 libras, entonces me pusieron en el gimnasio y la alimentación era mejor. Luego te ponen a trabajar en la mecánica y ahí estuve como aprendiendo de cero, porque tenía muchos errores en mi técnica de lanzar. Después me dijeron que tratara de dominar la zona de strike, porque de nada servía que lanzara fuerte si no podía poner strikes. Y poco a poco, la velocidad llegó. De pronto me di cuenta que estaba dominando más fácil a los rivales.

n Terminaste como líder de efectividad, ¿realmente lo esperabas?

Uno busca siempre lo mejor, pero para ser sincero no pensaba que podía conseguir un liderato, porque cuando uno está en la liga venezolana se da cuenta de que es un torneo de mucho pitcheo. Lo que ahí domina es el pitcheo y hay prospectos muy bien valorados. Recuerdo que un compañero de equipo, Miguel Márquez, era el lanzador y prospecto mejor valorado de la liga, por el gran talento que tiene. Y saber que un gran pitcher era compañero mío me hacía sentir muy presionado.

n ¿Qué te ayudó a superar esa presión?

Las críticas.

n ¿Y por qué las críticas? ¿recibiste muchas?

¡Oh!, sí. Varias críticas. Recuerdo que mi compañero de cuarto era un pitcher. Al comienzo de la liga a él le estaba yendo bien y a mí me estaba matando el control. Me anotaban muchas carreras. Y mi compañero de cuarto se me burlaba bastante y me repetía que debía mejorar mi mecánica, pero lo decía en forma burlesca. En una ocasión me dijo: ‘Tenés que esforzarte más, se mira que aquí no estás haciendo nada’. Yo me puse enojado en el momento, pero me puse a pensar: ‘éste se me está burlando y cree que me está haciendo daño, pero la verdad es que me está haciendo un bien’. Después comencé a trabajar fuerte y terminé mejor que él. Yo soy el que está encima de él.

n ¿Cuáles fueron las valoraciones finales de la liga y cómo quedaste ubicado vos?

Mi compañero Márquez comenzó como el mejor y al terminar la liga, el mejor valorado de la liga fui yo. No intento decir que soy el más talentoso, pero el trabajo disciplinado te llevará a otros niveles. Creo que mi vida está destinada para las Grandes Ligas, y no por mérito propio, sino por favor de Dios.

n Con ese talento que cargás, ¿no se te han subido los humos?

No. Soy sincero. Me gusta pensar que puedo estar en las Grandes Ligas, pero estoy claro de que hay jugadores muy por encima de mí. Mientras mantenga la humildad voy a tener mayores posibilidades.

n Vos has comentado que algunos compañeros te decían José Ariel Contreras, por el parecido físico que tienen.

(Sonríe) Sí, me decían que me parezco mucho a Contreras, otros hasta me decían que era su hijo. (Vuelve a sonreír) Yo mejor me río. Cuando me corté el pelo, casi pelón, me decían Contreras, luego cuando vieron que puedo lanzar tan fuerte como él, con mucha más razón me decían así. Además, que mis compañeros saben que tengo sangre cubana, y por eso me fregaban más con lo de Contreras.

n ¿Te gustaría ser como él o admirás a otro lanzador?

Contreras es un gran pitcher. Pero personalmente admiro a Pedro Martínez, como lanzador, y a Ichiro Suzuki, como bateador. Pedro, porque quiero tener esa misma agresividad que muestra con los bateadores. Me gusta verlo lanzar de manera intimidante, cuando lanza bien pegado. Quiero ganarme ese mismo respeto. Y de Ichiro, me gusta la velocidad que tiene. Su juego rápido e inteligente debería ser ejemplo para todos nosotros, los que queremos llegar a las Mayores.

n Por el momento, ¿que viene para Juan Carlos Ramírez?

La organización me invitó a la liga instruccional en Arizona. Me dijeron que tengo que estar ahí el 17 de septiembre. Dependiendo de cómo salgo ahí, deciden qué hacer conmigo. Como me pueden enviar a una liga de Venezuela o Dominicana, me puedo quedar en Estados Unidos.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí