Cuando te llamas Alex Rodríguez, cobras más de 25 millones de dólares por temporada y has sido el más temible bateador del beisbol en las últimas cinco temporadas con 240 jonrones y 631 empujadas, antes de levantarse el telón del 2006, es natural esperar otra actuación con “cara” de Más Valioso.
Olvídense de eso en este 2006. A sus casi 31 años, el más joven fabricante de cifras asombrosas que hemos visto se ha derrumbado estrepitosamente. En estos momentos aciagos se encuentra abrumado por los abucheos, buscando casi con desesperación dónde ocultarse.
Como ocurría con Michael Jordan, ese “monstruo” de miles de cabezas que es el público, exige de alguien que gana tanto un rendimiento óptimo, inalterable, como si se tratara de un “robot”.
El pasado fin de semana frente al pitcheo de los Atléticos de Oakland, Alex sólo pudo conseguir un hit en 15 turnos y se ponchó 10 veces.
Seguramente, George Steinbrenner, terriblemente decepcionado, se sintió atraído hacia el centro de la tierra.
Moviendo sus expectativas alrededor de una voracidad sin límites, seguramente el Jefe considera que un pelotero que recibe dos millones de dólares mensuales, debe ser capaz de proporcionar el siguiente paquete: batear 406 puntos como Ted Williams; impulsar 190 carreras que es récord establecido por Hack Wilson; derribar montañas conectando 73 jonrones con el ritmo de Barry Bonds; disparar más de 260 hits al “estilo” Ichiro Suzuki, y amenazar la racha de 56 juegos hiteando de Joe Dimaggio.
¿Qué está produciendo Alex para la franquicia en este 2006? El porcentaje de .279 es el más bajo de su carrera, en tanto los 26 jonrones no tienen nada que ver con frecuencias que lo convirtieron en el primer paracorto con más de 50 en dos ocasiones.
Se supone que va a empujar más de 100 carreras por novena campaña consecutiva, porque sólo se encuentra a 7 de esa cifra, pero ha dejado de ser incidente en un line-up tan funcional.
De pronto, Rodríguez se ve desajustado frente a un pitcheo que como es natural, lo ha sometido a estudio.
¿Qué tiene de raro ver a un gran bateador sumergido en un slump? En cierta ocasión, Don Mattingly no dormía buscando como disparar un hit. El estuvo de 32-0, viendo la pelota del tamaño de una píldora, y con el radar apagado, incapaz de descifrar los giros aplicados por los lanzadores.
Es decir, que Rodríguez está frente a un momento adverso propicio para poder calibrar su dureza mental. Por vez primera, se siente derretido en la oscuridad, y tendrá que demostrar que sabe levantarse de la lona y remar contra la corriente.
Si no lo consigue, no podrá ser considerado tan grande como sus cifras lo indican hasta hoy, y obviamente, eso será como clavarle un gancho en el hígado a Steinbrenner.
LO MEJOR
Alex Rodríguez ha sido pelotero Más Valioso de la Liga Americana, en el 2002 con los Rangers de Texas y en el 2005 con los Yanquis.
Descargo 57 jonrones y empujó 142 carreras en el fogoso 2003, obteniendo además su segundo guante de oro consecutivo como paracorto. Fue campeón de bateo con 358 puntos, tronando para los Marineros en 1996.
Se convirtió en el más joven bateador de 400 jonrones. Agreguen seis temporadas con más de 40 jonrones y nueve encima de las 100 impulsadas. Ha registrado actuaciones de 215, 213 y 201 hits, con 46 robos en 1998. Es un bateador de 2035 hits en 1,718 juegos.