- Ganan segundo título en la ACB
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Una canasta del hondureño César Estling en el tiempo complementario rompió un abrazo a 81 puntos con 4 segundos por jugar, para que los Pumas de Unival derrotaran 83-81 a los Tiburones-Bancentro, anoche en el séptimo y decisivo juego de la Serie Final del Torneo Superior de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB).
El triunfo empujó a los Pumas a su segundo título en cinco años de participación en la ACB, ante unos Tiburones que apenas el año pasado regresaron al trono después de una extensa racha de seis coronas seguidas.
Y lo hicieron anoche, en un abarrotado gimnasio de la UdeM que resultó asfixiante por el desborde de aficionados que llegaron a este duelo decisivo del mejor torneo de baloncesto del país.
El partido, como se esperaba, fue difícil desde antes del pitazo inicial. ¿El motivo? La directiva de los Pumas, encabezada por Sergio Bonilla Jr., protestó a los jugadores panameños Iván Jaen y Dangelo Vaughn, quienes no habían presentado sus respectivos pases internacionales para actuar en la ACB.
Los Pumas no protestaron antes, pero lo hicieron hasta el duelo clave y tuvieron la razón.
Aun desarmados desde antes del pitazo, los escualos tuvieron el suficiente oxígeno para mantenerse en la pelea… Los Pumas ganaron el primer cuarto 26-17, se mantuvieron arriba en el segundo 44-41, pero la riposta del Bancentro se hizo sentir en el tercero, cuando faltando 4:50 minutos de juego, por primera vez llegaron a estar adelante en el marcador 51-50.
Al final del cuarto, la Unival logró mantenerse arriba 60-57, pero nuevamente el Bancentro remó contra la corriente para empatar 74-74 y obligar a un tiempo complementario de cinco minutos.
El panameño Pedro Salazar desplegó mucha energía para mantener en la pelea a los Tiburones, al igual que Anthony Gayle, Manuel McKenzie y el suplente Orlington Bodden, quien ayudó mucho ante la ausencia de Vaughn y Salazar.
Jasser Jiménez, por su parte, se echó encima la mayor parte de la responsabilidad de los Pumas, y junto a Carlos “Pollo” González, mantuvieron en la pelea al equipo mientras William Waterhouse, Edwin Watters y Mario Alcerro se iban a la banca por faltas.