Uno de los símbolos más importante de una boda religiosa es el Rosario. Simboliza la unión de los novios.
En Centroamérica, el uso del Rosario es una costumbre propia nicaragüense, pues si bien en otros países como en El Salvador o en Honduras se acostumbra enlazar a los novios después que el sacerdote los bendijo, esto se hace con un lazo plateado o dorado y no con un Rosario.
Para Berna de Terán, experta en elaboración de Rosarios y propietaria de Flores y Arreglos Los Geranios, eso se debe a que Nicaragua es el país más Mariano del istmo.
Desde hace muchos años se acostumbra hacer los Rosarios con flores naturales o azahares y dejarlos en el altar como ofrenda a la Virgen María.
Actualmente, las novias pueden optar por Rosarios de otros materiales que varían entre flores artificiales, perlas, cerámica, cristales o piedras preciosas.
Algunas novias optan por encargar Rosarios de oro o plata, los cuales les quedan de recuerdo a los novios a través del tiempo, ya que a diferencia de los Rosarios de flores naturales, nunca pierden sus belleza porque no se marchitan.
Anillos
Ya que el círculo es la representación de lo infinito, el acto de intercambiar anillos constituye un compromiso eterno entre la pareja. Una unión que sólo debe terminar cuando el corazón de uno de los dos deja de latir.
Las arras
Trece monedas, de cualquier metal precioso, que el novio deposita en manos de la novia como signo de las ganancias y prosperidad que compartirán en el futuro. Se cree que la costumbre viene de la época de los Merovingios dinastía de los primeros reyes francos y que el novio se las daba a la novia como premio por su virginidad.
El ramo
Las flores son símbolo de pureza. En algunos países europeos la novia no acostumbra lanzar el ramo entre las invitadas solteras para darle suerte a la soltera que lo agarre. Prefieren entregarlo a alguien previamente decidido (la hermana o alguna amiga muy cercana). En Nicaragua se acostumbra ofrecerlo a la Virgen María.