- Vence a Franciay es campeón de voleibol por cuarto año al hilo
La selección de Brasil protagonizó ayer una remontada espectacular ante Francia en la final de la Liga Mundial de Voleibol y ganó su cuarto título consecutivo en cinco sets de antología.
Aunque los galos, liderados por Sebastien Ruette, el mejor anotador del torneo (100 puntos), ya habían dado la sorpresa al meterse en la final, nadie se esperaba que los “bleus” se hicieran con los primeros sets con una facilidad que se reflejó en los parciales (25-22, 25-23).
Bernardo Rezende, el técnico de la “canarinha”, estaba que dejaba los nervios en el parque del Small Hall “Luzhniki”: a la solidez del bloqueo individual de los franceses y los letales remates de Ruette se sumaban los errores propios, sobre todo en los saques, doce de los cuales fueron a dar en la red o fuera de la cancha.
Cuando ya no había adónde retroceder, Brasil recordó de que era el favorito y, con el público volcado a favor de Francia, echó mano de la magia de Ricardo y la solidez de Giba para destruir punto a punto las esperanzas de los galos, que con desesperación veían cómo se les escapaba una victoria que parecía muy próxima.
La selección brasileña replicó con dos sets que ganó con el mismo marcador, con el que había perdido en las dos primeras mangas (22-25 y 23-25).
Al “tie break” Francia salió ya condenada ante un Brasil cada vez más seguro en sus fuerzas y decidido a demostrar por qué es súper potencia mundial del voleibol.
En 18 minutos la “canarinah” firmó el 13-15, que le dio el cuarto título consecutivo de la Liga Mundial.