- Aunque Mario Moreno “Cantinflas” repetía que “no hay derecho”, Wilber Solís se siente con todo el derecho de imitarlo. Con 16 años sobre los escenarios, cuenta que lo seguirá haciendo “hasta que el cuerpo aguante”
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Cuando Wilber Solís subió por primera vez al escenario, sentía que la tarima se movía, pero no, era que las piernas le temblaban, sin embargo la admiración que sentía en su corazón por el personaje mexicano Cantinflas le dio el suficiente valor para interrumpir el discurso del director de su colegio y subir a actuar.
“El temor siempre existe cada vez que subo al escenario, desde la primera vez hasta hoy, y dejame decirte que cuando subo no es Wilber Solís el que está ahí, sino Cantinflas, es como una transformación”, comenta Solís, quien en esta ocasión viste un traje formal, y no los trapos rotos con los que luce cuando interpreta a su cómico personaje.
Una de las actuaciones que Solís siempre recuerda es la que realizó para un Día de las Madres. Su profesor, quien ya conocía su talento, lo invitó a participar con una imitación especial dedicada a las madres de todos los estudiantes del colegio.
“Yo le pregunté a mi madre si ella iba a llegar al acto y me dijo que no, entonces decidí aceptar la invitación y participar. Cuando subo a la tarima el día del evento me doy cuenta que mi mamá estaba ahí y me dio mucha pena, pero no tuve de otra que hacerlo”, recuerda Solís, quien a pesar de continuar imitando a Cantinflas, el aumento de peso y masa corporal han hecho que el personaje no se vea como al inicio, por lo que sus amigos le han llamado Capulina.
CANTINFLEAR
Solís afirma que inició a “cantinflear” y no a imitar como se le conoce, días después de la muerte de Mario Alfonso Fortino Moreno Reyes (Cantinflas). Improvisó su vestuario con harapos, un poco de maquillaje y bigotes postizos. Se presentó en distintos escenarios, entre ellos, colegios y actos culturales. Este currículo lo llevó a portar el nombre de Cantinflas Nica, título que obtuvo en 1994 en un concurso televisivo donde compitió con 19 participantes.
Cantinflas Nica continuó participando en campañas publicitarias y educativas, viajó a México y estuvo en la tumba del verdadero Cantinflas, conversó con los colegas del actor e hizo también presentaciones.
Luego viajó a Costa Rica, Guatemala y El Salvador, uno de sus mayores retos lo tuvo en 1995 cuando asistió al programa internacional Sábado Gigante, donde tuvo muchos aplausos, pero también muchos nervios. “Eso fue un gran logro, me sentí satisfecho”, afirmó.
POR TODA NICARAGUA
Cantinflas Nica ha estado por todo el territorio nicaragüense. Sus zapatos han pisado Puerto Cabezas, Bluefields, Corinto, Rivas y muchos rincones a los que ha llevado un poco de risa.
“Ahí está el detalle” y es que Solís trabaja en la organización del Festival de la Risa que lo ha llevado a conocer muchas personas de diversos lugares. Según Solís, con este festival se han percatado que en los departamentos se valora mucho la labor de los artistas, más que en la capital, puede ser por la falta de espacios donde actuar u otro factor cultural.
“Yo también hago presentaciones privadas, como en piñatas, el problema es que la gente prefiere contratar a un payaso y no a mí”, lamentó.