El divorcio en trámite de Paul McCartney y la que ha sido durante cuatro años su esposa, la ex modelo Heather Mills, le está saliendo ya caro al músico británico. Según la prensa británica, el ex Beatle está dispuesto a pagar una compensación de 2.25 millones de euros a los organizadores de una gala benéfica en Los Ángeles, EE.UU., para no tener que compartir el escenario con su ex esposa.
El acto, organizado por la organización no gubernamental (ONG) Adopt-A-Minefield (Adopta un Campo de Minas) y programado para el próximo mes de octubre en Beverly Hills, ha sido suspendido por la ausencia del músico. McCartney y Hills habían sido por cinco años consecutivos la principal atracción de esa gala benéfica contra las minas. Según una persona próxima a Heather Mills, citada por el diario Daily Mail, la labor filantrópica sigue uniendo pese a todo a la pareja, y McCartney seguirá patrocinando la citada ONG, que es un poco como la criatura de ambos.