- Diputados prometen tenerlo la próxima semana
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La reforma al Código Tributario es un asunto de Nación, reiteró ayer el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, quien dijo tener la garantía de los diputados para aprobarlas el 6 de septiembre.
Arana aseguró que el Fondo Monetario (FMI) recientemente aceptó una extensión del plazo para la revisión del programa económico de Nicaragua, en el entendido que se aprobarían una serie de proyectos pendientes como la reforma a Ley de Educación, que se concretó esta semana, y la reforma al Código Tributario y ahora la reforma al Presupuesto de la República del 2006 por la suma de 1,676 millones de córdobas.
Con la Ley de Educación sostiene que se logró aprobar una reforma “acorde con los lineamientos de los organismos internacionales”, insistiendo en que la posición del Gobierno no era evitar cualquier incremento salarial para los maestros, sino evitar poner mayores “rigideces” de las que ya tiene el Presupuesto, es decir los porcentajes establecidos por ley, que constituyen “camisas de fuerzas”.
Además, la Asamblea Nacional tiene pendiente la discusión de la reforma al Presupuesto del 2006, el cual Arana espera que no presionen las finanzas públicas con asignaciones más allá de lo propuesto
Los pegones de la reforma al Código
Pero la mayor tensión en este paquete de leyes la tiene la reforma al Código Tributario que no ha logrado muchos avances, aún cuando el Ejecutivo se muestra optimista para su aprobación el próximo cinco de septiembre.
Según Arana, parte de este estancamiento se debe a la presión que están ejerciendo dos empresas, de las que no quiso decir el nombre, una de las cuales se dedica a la comercialización de productos, que exige que el tema de los silencios administrativos sea positivo para los contribuyentes.
El concepto de silencio administrativo positivo se aplica cuando un contribuyente tiene un disputa con el fisco. Cuando este último no responde en el tiempo que establece la ley, se entiende que la resolución es favorable al contribuyente. El silencio administrativo negativo se refiere cuando el fisco no responde, se entiende que el dictamen le es favorable, es decir en contra del contribuyente.
René Vallecillo, experto en temas fiscales, mantiene su posición en torno a “dejar correr” el Código para ir detectando los principales problemas que se presentan e ir resolviéndolos, aunque agrega que es necesario cumplir con esta condicionalidad con el FMI.