Chile dio ayer lunes otro paso en su proyecto para convertirse en un puente entre los mercados de Asia y América Latina, cuando la presidenta Michelle Bachelet promulgó un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, el primero que suscribe esa potencia económica con un país occidental.
El acuerdo, que entrará en vigencia dentro de 60 días, abrirá a los productos chilenos un mercado de más de 1,300 millones de consumidores y fue suscrito el 18 de noviembre pasado en la ciudad surcoreana de Pusán, durante la última cumbre de líderes del Foro de Cooperación de Asia Pacífico (APEC).
“Estamos convencidos de que un tratado de esta naturaleza va en beneficio de la mayoría de los chilenos y chilenas”, dijo la mandataria al firmar la ley que promulga este nuevo instrumento durante una ceremonia en una viña de las afueras de Santiago.
Bachelet calificó el acuerdo como “un hito” en la apertura comercial de Chile, que creará nuevos vínculos, “de una manera privilegiada y estratégica, con un país que ya es la cuarta economía del mundo”.
“Este TLC reviste especial importancia para Chile, ya que constituye un paso decisivo del país para afianzar su posicionamiento en la región Asia-Pacífico”, destacó el canciller Alejandro Foxley después que las disposiciones fueron ratificadas por el Senado, el pasado 9 de agosto.
En esta perspectiva Chile busca transformarse en una plataforma desde donde los productores latinoamericanos puedan colocar sus exportaciones en los mercados asiáticos, que reúnen a más de 3,000 millones de consumidores.
En el caso de China, el tratado abrirá las puertas a empresas de ese país que estudian desarrollar negocios en América Latina.
Al entrar en vigencia el tratado, 92 por ciento de las exportaciones chilenas y 50 por ciento de las ventas de productos chinos quedarán libres de gravámenes aduaneros en forma inmediata.
El intercambio comercial entre ambos países llegó en 2005 a 7,138 millones de dólares, con exportaciones chilenas por 4,596 millones y ventas chinas por 2,542 millones.
El acuerdo con China se suma a tratados similares que Chile mantiene con Estados Unidos, la Unión Europea, Corea del Sur y países latinoamericanos, que sitúan a la economía chilena entre las de mayor apertura al comercio internacional.
Chile negocia un acuerdo de libre comercio con Japón y otro de Alcance Parcial con India.